Después meter el pescaíto al horno [va a ser que lo que me ha dado es por el horno en general... no sólo la repostería...], me siento un ratito para comentarte más rarezas prenatales:

- me babo. No sé si le pasa a más gente... pero lo mío es de perro San Bernardo... De día lo llevo bien, pero de noche... es sobrenatural... voy babando la almohada (ya me imagino durmiendo con la boca abierta como un pez y mis glándulas salivares ahí dándolo todo... aaajjjjcoooo, pérdida absoluta de glamour)... lo malo viene cuando me doy la vuelta y hago con la cara "splash" (sonido de piel sobre charco babil) momento en el que me despierto sobresaltada, asqueada y humedecida. Que qué hago? Darle la vuelta a la almohada y seguir durmiendo. Conclusión: esto ha de ser una de esas preparaciones antropo-biológicas que realiza el ser humano como preparación a la maternidad, sus mocos y sus babas infantiles... Si te quedas más tranquil@, te diré que la funda de la almohada la vengo lavando a diario... o casi... ya es que me va dando igual... : P

- la piel de las axilas se me ha oscurecido. O lo que es lo mismo, teeeengo los sobacos neeeegros, como la barba de Homer Simpson. Y esto sí que es verdad que no lo había leído en ningún blog, revista digital, libro maternal... primera noticia. Pero menos mal que está el Señor Google para decirte que le pasa a más gente, que es hormonal y que normalmente desaparece al dar a luz... ¿¿¿cómo que normalmente??? Decidido, me hago una despigmentación postparto... entre las manchas de la cara, la raya en la barriga (que dicen que es para que el bebé siga el camino hacia los pechos, porque los primeros días ven muy mal, y que por eso también la naturaleza, que es muy sabia, o muy cabrona según se vea, te oscurece los pezones... que cuando decimos oscurecer, no decimos oscurecer, queremos decir ennegrecer... de chocolate negro 70% por lo menos... En fin, la línea alba... yo digo que es para que los médicos sepan dónde tienen que cortar... o algo... pero eso son manías mías, que estoy preñada)

- hinchazón de pies y manos. Es curioso, pero en las manos te da como una especie de "síndrome del túnel carpiano'', sólo que no es de estar todo el día en el ordenador... bueeeeno, en mi caso podría ser, pero me acojo a la enmienda que dice que eso en el embarazo es normal. Lo de los pies era esperable. La sorpresa vino cuando la gine me dijo que caminando se quitaba. Yo pensaba que era una treta para hacerme caminar, ejercicio, el peso y esas cosas... pero no! funciona (unbelievable)! (véase aquí lo de la naturaleza cabrona).

- y ahora estamos en estado de esperar a "que la barriga baje"... requisito ascensorial previo a cualquier puesta en marcha del proceso de parto... y a que "se me hinche la nariz y se me reviren los labios", dicho por las señoras, que en esto de la materia maternal son unas master-degree... y así estoy, preguntándole todo el día al churri si se me ha puesto la boca "pa'fuera" como si estuviera herpética... o si tengo la nariz hinchada (que en el caso de mi napia ya sería decir y notar bastante...) cual "yo soy aquel negrito, del África tropical".  

Y mientras tanto, aquí sigo, haciendo resumen de mis paranoias-guión-realidades prenatales... por si te sirve de algo... o para matar el rato básicamente.

Besis húmedos (pero no de ésos, jejeje)
Geisha kinder-sorpresa (seguimos sin saber sexo... y sin h también).

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