Hola mentirosos,
hoy tengo una noticia...y no es mentira!!!
Churri y yo estamos en estado de buena-esperanza, lo que explica en gran medida mi ausencia, vagancia, dormitamiento, aborrecimiento de daily-products (café inclusive) y sueño magno a partir de las horas intempestivas de la noche, como las 9.00 pm.

Así que, después de pensarlo un rato (5 minutos), he decidido compartir con vosotros esta experiencia, plagada sobre todo de gente anónima que te toca la barriga ("no toques, pa que tocas"), 
gente que se empeña en decirte el sexo del bebé (no queremos saber si será niño o niña hasta el final, que es más diver... así que cuándo la gente pregunta "sexo?" respondemos, ahora mismo no mucho...pero esperamos que cambie), 
gente que se empeña en verte la cara limpia, o con erupción, o la barriga redonda, o picuda (existen las barrigas picudas?), y que te dicen que ya no tienes cintura (si tengo, está ahí debajo...) y que les enseñes las manos (a lo que respondo guardándomelas en el bolsillo...).
Desde luego, cuando te hace falta dinero no aparece tanta gente diciéndote dónde lo vas a encontrar!

Y después están las madres.... las que te cuentan cómo les fue el ginecólogo, el parto, lo de dar de mamar... y lo que yo echo de menos las charlas fashion, los taconazos (pronunciado taconassos) y que la gente respete mi espacio vital... ains.

Bueno, eso y no llorar con las noticias, o el horóscopo del periódico, poder acostarme boca abajo (doble ains), no ver el desayuno dos veces (aunque sólo pasa de vez en cuando) y que la nutricionista no me eche la bronca cada semana porque he subido más de la cuenta... que lo de comer por dos ya no se estila...

Eso sí, no sin mi tinte! Y antes muerta que sencilla!      

Me voy, que el-la colega tiene hambre... vaaale son mis tripas... pero juraría que es por inducción...

Besis maternales.
Geisha.