Viaje de mochilera. Mi mochila, yo y mi lógica aplastante (porque a veces me aplasta de las incongruencias que me planteo yo a mí misma entera).
No se me ocurre otra cosa que llevarme la ropa más viejuna que tengo, básicamente porque la lógica aplastante me dice que la vaya tirando por el camino según la vaya usando, así, al final del viaje la mochila estará vacía y lista para llenar de regalos (propios y ajenos).
Dicho y hecho: fuera camisetas cuyo próximo destino era ser pijamas o trapos, fuera calcetines con agujerillos y/o la gomilla estirada (e incluso los calcetines dispares emparejados al tuntún)...y fuera braguillas (las de dormir, las desgastadas, las feas como un trueno regalo de las madres, que no quieren que estemos "sepsis" ni nada). 
Resumen del viaje: 2500 fotos, unos cuantos euracos menos (y unos cuantos "suvenires" domésticos más) y un stock negativo de underwear... que en la emoción del momento "tira tus bragas por el mundo" no diferencié entre las "malas" y las "decentes"...así que el recuento final de mi underwear es 98% monísimo con encajes (imposible para la vida diaria de una mujer trabajadora como yo) y 2% de 100% algodón.

Solución: irse a comprar unos pack estupendos de 5 braguis por 5 euros.

Problema: me he comprado 3 pack de braguis que eran de mi talla antes de lavarlas y que ahora son de talla muñeca.

Moralejas: 
- lo barato sale caro.
- desconfía de las cosas que valen 1 euro.
- las papeleras de la vida real deberían tener un mensaje adjunto de "está seguro que desea eliminar..." igual que las virtuales
- mejor con el culo al aire en verano que en invierno
- los encajes no sirven para diario.

Besis a euro el par.
Geisha.
Últimamente, cada vez que pongo las noticias, parece que estoy escuchando hablar de una clase de costura más que de política y economía... además, de que me entero lo mismo de remendar que de politizar (ná de ná, y menos si se trata de economizar, ná de ná de ná)... no se oye más que "recortes", "parches", "subir" (el vuelto)...
Así que lo único que me queda claro, después de que me hagan la traducción simultánea con lenguaje de señales de humo consiguiente, es que lo que gano no es para mí (es para mantener el sistema), que consuma (para darle un empujoncillo a la economía), pero sin gastar (porque no me quedan sino unos euros para poner gasolina después de pagar los impuestos de los impuestos de las cosas que normalmente pago)... 
En fin, que el negativo bancario agudiza el ingenio, así que las soluciones son varias:

1. Quedarse en casa.
1.1. Con la luz apagada, que la luz está cara. (sin velas, por lo idem de lo mismo)
1.2. Ojito con lo que hacemos con la luz apagada... y no miro a nadie...

2. Usar el portátil (previamente cargado en el trabajo, ver punto 1.1) para mantenerse al día de noticias, series y redes sociales.
2.1. Cargar el móvil y demás electronical devices en el trabajo (punto 1.1)

3. En el evento de tener que salir a la calle... sólo en cuestiones de extrema necesidad (p.ej, ir al trabajo a cargar los electronical devices) compartir coche, medio de transporte o "pies, para qué os quiero" (cuidadito de pisar adecuadamente, que no hay dinero para zapatos nuevos)
3.1. Si se trata de una salida social, cenar antes de salir, llevarse el botellín de agua o el tuper con el sandwich de pavo y alegar tranquilamente "es que estoy a dieta" (es una excusa de lo más creíble que no presenta duda ni vergüenza alguna) (además, yo sieeeempre estoy a dieta).
3.2. Recuperemos la tortilla y la ensaladilla en la playa! Abajo el consumo capitalista de los chiringuitos! (Bueno, en alguna ocasión les compraremos algún helado o similar...que hay que darle un empujoncillo a la economía)

4. La compra, esa gran inevitable. Cambia tus marcas blancas por... genéricos (también conocidos como genéticos, transgénicos, elotroqueeslomismo...). Únete a la gol-cola, las patatas "matutinas", las "pringues", la "nutilla" y el pan " bombo".  No seas un mocoso malcriado y adapta tu compra a tus eurillos... aquí la dieta también viene bien.

5. La vuelta al cole... si es que vuelven. Yo creo que la conclusión del gobierno es algo así como "ya que tus padres están parados, pueden cuidar de tí, así que ya no hace falta el preescolar"... y encima van y suben las tasas del material escolar... Solución: material de oficina! Se acabaron los rotuladores caricoca que todos llevábamos al cole, los crayones, lápices de colores, las ceras, la escuadra y el cartabón. Ahora l@s niñ@s llevarán marcadores fluorescentes, post it publicitarios, lápices del IKEA... borrarán con miga de pan... de pan "bombo", claro.

Aún me falta pulir un poco este "mi" plan de rescate...pero mientras tanto, te lo presto, sin intereses ni comisiones de apertura ni de mantenimiento.


Besis gratis.
Geisha.