Soy la que decide pintarse las uňas en el coche...  de rojo... llevando un pantalón blanco.  Obviamente,  se me cae. Si ya soy mala pintándome las uňas en suelo firme, con un batallón de algodones y bastoncillos y litros de acetona ("corren por mis venas, mujer.  No tengo problemas..." sorry,  me disperso)...

Soy la que cualquier día se va a prender fuego a lo bonzo abrochándose el sujetador.

Soy la que separa cuidadosamente la ropa para lavarla por colores, olvida una prenda cualquiera de otro color y decide que por un calcetín no pasa nada. Y pasa.

Soy la que tiene una lista de la compra en el aliexpres de 103 artículos y todos los días "compro"  y borro artículos...  Que me hace ilusión pensar qie estoy realmente comprando.

Soy la que tiene más tableros de pinterest que el propio pinterest...

Soy la que viene media hora antes al cole a buscar al niňo para encontrar aparcamiento...  Y luego llega tarde a buscar al niňo porque se entretiene con una mosca volando.

Soy la que empieza los días haciendo dieta.  Llega al almuerzo con buenos propósitos... Y del café en adelante comete suicidio bulímico...  Que ya maňana será otro día.

Soy la que acepta todas las condiciones, las cookies,  la cesión de datos a terceros y todos los etecé si hay un regalo, o posibilidad de, por medio, y luego me molesta la gente que en el trabajo me llama por mi nombre de pila porque lo llevo escrito en la chapa.

Soy la que se emociona si le ponen "megustas"  en el Facebook.

Soy la que se descarga la discografía completa de cualquier Seňor o Seňora que oiga en la radio,  soló para descubrir qie la única canción que merece la pena es la de la radio. Pero no lo borra,  por si acaso...  Ídem con libros que no leo y películas que no veo.

Soy la que se va corriendo a recoger al niňo,  que ya llego tarde y luego las madres cuquis me critican en el chat de madres,  que lo ha dicho la poli.

Besicos de madre posmoderna.
Geisha.