Y mi galgo no ha caído lejos del árbol (ejem, se me mezclan las ideas)...
Me explico...
Tarde lluviosa en casa de unos amigos, los cuales tienen dos niñas de 4 y 6 años, unas señoritas ya... Entonces llega Hulk (2 años recién estrenados) a tocarlo todo, que en esta casa no están acostumbrados a convivir con el niño que hace el control de calidad de las medidas de seguridad de toda casa que se precie... Estoy por ofrecerlo a aseguradoras y demás... Total, que aquí M el increíble en un momentito cambió de canal, encendió y apagó WiFi, play, aparato de música, tablet, hizo una llamada internacional y decidió que la mesa del ordenador no estaba de acuerdo con el feng shui de la habitación, y por tanto la cambió de sitio... Obviamente.
Una vez establecidos los parámetros, esto es: quitar todo lo quitable de la altura del peque y anunciarle la existencia del rincón aunque estuviéramos fuera de casa, nos sentamos (no, aún no nos habíamos sentado) y encomendamos al peque masculino con las mayores femeninas (he de decir que las niñas suelen tener un elevado sentido de la maternidad y el modo muñeco ON también)... Y allí estuvieron un rato... Cinco minutos. Las grandes se cansaron de estar en su cuarto y se vinieron a la sala, dos metros de distancia, tres a lo sumo... Cuando llegaron yo salí disparada en busca de mi vástago, mientras oía del salón lo madre-exagerada que soy... Claro, claro. Por eso cuando llegué al salón con un niño mojado de arriba a abajo, al que me había encontrado metido en la bañera, con el tapón puesto y duchándose vestido, no dijeron ni pío. Que yo conozco a mi genteee, y si compartimos ADN más. Que yo también hice de las mías en casa ajena... Digamos que subirse al lavabo a mirarse al espejo me pareció algo súper necesario... Y digamos que acabé estrellada en el suelo del baño rodeada de trozos de lavabo... Pero idemne, eso sí. Por lo menos antes de acompañar a mi madre y su ya no amiga (esto me lo invento, pero en realidad nunca más la vi) a la tienda de sanitarios...
En fin, lo dicho, que de tal palo, tal astilla.

Besis de tos y mocos de parte del equipo M.
Geisha.

Y aquí me tienes,
llorando la lluvia,
soplando el viento,
haciendo polvo de todo lo sólido
y haciendo nube del árbol caído.

Y aquí me tienes,
recordando lo pasado
y lo que no pasó,
imaginando un futuro
que no sé si vendrá o no,
dando marcha atrás a la cinta que es mi mente,
y volviendo a reproducir momentos
imaginarios y reales,
ya no los diferencio.

Y aquí me tienes,
haciendo un hueco en el sofá,
y otro en la cama,
y otro en mi cabeza,
y otro en mi corazón.
...Y por esto es por lo que la gente no hace obras.

Ah, ,que no he dicho el porqué... buenas tardes, yo aquí, haciendo tiempo a que llegue el pintor y termine sus labores... ¿que cuánto tiempo? No sé, no hemos concretado... pero este milenio, espero...

Y es que he tenido la feliz idea de pintar un par de habitaciones... las más estropeadillas, para qué nos vamos a meter en berenjenales... ¡ERROR! 
Estos menesteres siempre van a ser berenjenaleros... que si quita cuadros, que si cambia cosas de sitio, que si vas a dormir en el salón un par de días para que no inhales los vapores (a estas alturas con el control de calidad de los tóxicos... ¡que yo soy de los 80! ¡que inhalábamos pegamento prit y masticábamos gomas milán!), que quien dice el salón, dice la cocina, al lado de la camita del perro, con tu agüíta y todo... que si lo que parecía beige k107 en la carta de colores es rosa chicle 0,20 eur en tu pared, que si el niño ha salido pintor y todo lo quiere tocar, que si no sabías que en tan poco espacio cabía tanta mie... (de la atmosférica y de la tuya también), que hay más vida erótica detrás del aparador que delante (menuda juerga llevan las pelusas y el polvo), que si deme los euros para la pintura, que si deme los euros para el pintor... ¡yo que soy, elbancodespaña!

Así que ahora mismo estoy en una esquinita de la mesa, en el salón comedor campo de batalla, rodeada de cartones, bolsas, lámparas, cables y estanterías (¿y ahora quién coloca todo esto?) esperando a que vuelva el Señor Casco (rebautizado por el peque de la house) con sus pinturas y sus artilugios... menos mal que no hay que arreglar la fontanería ni similar.

Besis de "pintar, pintar, pintar sin parar..."
Geisha.