Por si los cólicos, las cacas, los dientes (los colmillos duelen más), la dermatitis del pañal, la cuota de la guardería, o infinidad de pistas que te vas encontrando por la casa no te sirven todavía para creerte que ya eres mamá (o papá), te voy a dar la lista definitiva que aclarará tu mente nublada por la pasta al agua y el "rinomé":

1. Vas a descargarte unos capitulitos de la serie que te gusta (para tenerlos en el ordenador y verlos en secciones de 15 minutos, básicamente) y de pronto ves que la página oferta las dos primeras temporadas completas de "la patrulla canina". ¿Qué haces? Obvio, descargar a la "po patrol" que son ¡dos temporadas completas! (y no hay megas pa' tanta gente)

2. Si el súper diera cupones o algo por afluencia, a tí te salían las compras gratis porque visitas más el supermercado que cualquier otra tienda en tu vida... y ya es decir. (¿Qué les pasa a las verduras, yogures, agua, pañales y toallitas que duran un microsegundo? ¿Hay un monstruo en casa o qué?... Mmm, bueno, según cómo se vea)

3. Ya no recuerdas cómo era la vida pre-pequeñajo, ¿qué hacías con tanto tiempo? Aburrirte, seguro.

4. Si vas a un centro comercial y entras a más tiendas de peques que de mayores, eres un papá (o mamá)... y seguramente uno del tipo consumista... o por lo menos servidora... que ya es conocida por todas las dependientas en cuestión... y el menudo más... pero él por razones distintas... del tipo revolucionario.

5. Las quedadas tienen que ser a horas aptas para el horario infantil, y en lugares aptos para los infantes. De lo contrario corres el riesgo de: a) que el peque la monte y no veas a las amistades más que para el 'hola' y el 'adiós' pertinente, o b) que te bebas la botella de vino como si no hubiera un mañana... sólo que sí lo hay... y en ese mañana hay un niño que ha pasado una noche PER-FEC-TA.

6. Si estás con la teta, no podrás vivir sin los complementos vitamínicos de la lactancia. El que hace los gestagynes y esas cosas sabe lo que se trae entre manos y les mete anfetas o algo, porque el día que no te las tomas te vas cayendo por los rincones. Modo zombie ON, pero sin comer cerebros ... bueno depende... a veces te dan ganas de arrancarle la cabeza a más de uno.

7.  Existe una inversión de valores en cuanto al aspecto físico: 
Niño mal vestido o sucio + madre bien vestida = mala madre
Niño bien vestido + madre sucia o mal vestida = pobre madre
Los dos bien vestidos = nadie presta atención (o se la lleva toda el chiquillo)
Los dos mal vestidos, sucios pero partidos de risa = se lo están pasando bien (espero que crean eso...)

Independientemente de todo, es en ese segundo en que tu peque te mira y ve a la persona más grande, más guay, más guapa, más lista, más divertida, que más quiere... Y tú ves a la que más quieres, es entonces cuando se te alinea todo y dices, piensas, sientes ESTO ES LO MEJOR DE MI VIDA (y sobre todo tengo que aprovecharlo, porque cuando llegue a la adolescencia terremótica seguro que lo querré colgar de una pierna a lo Maikelyakson y amenazarle con quitarle la "plei" o el patinete volador o lo que toque en la época).

Así que felicidades papis y mamis y a aprovechar, porque pronto no nos dejarán vestirlos de elfos ni demás mariconadas y el tiempo a los papis se nos pasa en un pispás (los bebés son los que tienen la clave de la física del espacio-tiempo y los agujeros de gusano y esas cosas, si no cómo se explica que los bebés chiquititos sean estas personitas independientes en cero coma...)
Besis navideños para todos 
y mis mejores deseos para el próximo año.