Bueno, después de lo de ayer ya toca ir contando de mis andanzas con el noble e ilustre cuerpo de la Guardiasiví, porque todo este mes me he ido encontrando con ellos y se está rifando una multa y tengo muchas papeletas (y eso que aún faltan 9 días para que se acabe el dichosito mes).

En fin, todo empezó una noche de carnavales....
...vuelvo a empezar....
Todo empezó, una mañana de Carnavales. Se me ocurrió la feliz idea de llevarme el coche para luego no tener que estar a la caza y captura del transporte "púbico" (nunca más se me va a ocurrir esta idea, I promise!)...y claaaaro, "sibebbe no conduscas" que diría "estivigüonder"....
Pero, calaaaaro, una copita no más, con poquita sustancia y mucho refresco y hielo (básicamente, lo que se dice 'agua sucia') y sorbito a sorbito....Pónme otra...sorbito, sorbito.....Pónme otra....STOP (cortarrollos total a las 2 de la mañana, mientras el resto del mundo desvariaba en una nube etílica).


Pues eso, que a las 6.30 nos cogemos el coche (aparcado en el quinto infierno), rumbo a la autopista (no, no, no, no...carreteras secundarias!) y "orrrrviamente" blanco (disfrazados en carnavales, peluca y pestañas postizas included) y en botella (mi cochito del alma!)...pues nos paró la susodicha:


- Nas nocheh (con su saludito de JAG Alerta Roja)
- Qué tal, buenas noches, dígame usted (yo no iba perjudicada -mucho- pero ya tenía un sueño descomunal...eso sí, muy educadita siempre)
- Blablablá, control de alcoholemia, blablablá ¿Habebidusté? (así, todo junto)
- Sí (para qué le voy a engañar, encima quedo de sucia mentirosa)
- Sí? Cuánto y a qué hora?
- Una copa, a las 12. (Vale, soy una sucia mentirosa)
- Blablablá, soplar, blablablá.


Vale, la prueba la tuve que repetir 2 o 3 veces, porque no soplaba con suficiente ímpetu para que aquello marcara (el miedo a dar positivo paralizaba mi capacidad pulmonar)...pero al final no di positivo!!! (no sé cuánto salió porque me despachó rápido. Hubiera estado bien tener el dato...)


De este primer encuentro, escapé bien.


Del segundo, ya no lo tengo tan claro.
El segundo fue ayer.
Iba yo por mi autopista, carril de la izquierda, adelantando a todos los pesados mañaneros que se van quitando las legañas por el camino. Eso sí a mi supervelocidad supersónica de....(redoble de tambor)...115 km/h!!! (yuju!) cuando me veo por el retrovisor que viene un coche blanco a toda pastilla, se me pega y empieza a picarme las luces y a poner el indicador de la izquierda.

Yo voy tranquilamente escuchando mi programita en la radio, de vez en cuando miro el móvil a ver si tengo mensajes y me echo unos sorbitos de té de mi tacita térmica de jelokity (regalito del churry para such occasions) y voy comentándome a mi misma en voz alta los movimientos de mi sucesor en la línea de la cola de la autopista: que si no te voy a dejar pasar, que si me hago la loca que es de día y no veo tus luces picadoras, que si ya voy a más de la velocidad permitida y en realidad te hago un favor para que no te pases de la velocidad...

Total, que llego a mi desvío, y según estoy cambiando de carril para incorporarme a mi salida de la autopista...veo que me adelanta el susodicho señor pesado...que ahora me doy cuenta de que eran 2...de verde...y el coche tenía una gran barra lumínica de esas en el techo (apagada, very important)....La Guardiasiví...

La guardiasiví que me ha visto mirando el móvil, tomándome un té y a la que no he dejado pasar...


Mientras los veo alejarse rápidamente (ya que todo el mundo los deja pasar sin duda, raudos y veloces) pienso en cuándo (adverbio de tiempo...creo)
Cuándo me llegará la multa de esto?
Cuándo será la próxima vez que me los encuentre?
Cuándo voy a aprender a salir antes de casa para llegar a tiempo a los sitios?


En fin,
Besis de agraviante reincidente.
Geisha.


PD: careful on the road!
Terminó de hacer la maleta en apenas 4 minutos, y mientras hacía buen uso de sus posaderas para poder cerrarla, repasaba mentalmente lo que había en ella: cepillo de dientes, espuma, maquillaje, botiquín básico, kleenex, condones, varias mudas interesantes...

Sólo iba a ser un fin de semana en una casita rural, pero la perspectiva de pasarlo con alguien desconocido, con la misma necesidad emocional (es decir, poco sentimiento y mucha pasión) que ella en este momento, la hacía sentir una mezcla de deseo-miedo-vergüenza-atrevimiento.

Así salió de casa, sonrojada, entaconada y abrigada hasta las orejas. Arrastrando con una maletita cargada de expectativas y rumbo a la estación de tren.

3 horas, 1 tren, 1 bus y un tortuoso recorrido por una cuesta adoquinada de un pueblo perdido después, llegó al bello paraje rural a encontrarse con su cita misteriosa internética. 

Sólo habían chateado, pero eran compatibles a todos los niveles...ahora sólo faltaba que no fuera repulsivo visualmente...se había mentalizado de que si la 1ª impresión no era buena, no jugaría la baza de "gatita"...sería el "perro", fiel y noble amigo, nada de runrrún.

No obstante, todas sus elucubraciones mentales no le habían sugerido en ningún momento lo que en realidad pasó:

- Hola, eres Clara?
- Ehhh, sí, y tú eres? 
- Jack...Jaqueline en realidad...por tu cara veo que no me esperabas...y la verdad es que he jugado con mi nombre con la esperanza de que pudieras conocerme de verdad y después decidir qué querías hacer...
- O sea, que tú sabes quién soy y me has confundido a propósito
- Mmmm, culpable...¿estás muy enfadada?

La verdad que sólo estaba un poco enfadada, pero muy decepcionada...había puesto tantas esperanzas en este fin de semana, después de tanto tiempo de carestía "emocional"...pero bueno, era verdad que se habían caído bien en las ondas cibernéticas, y además estaba el plan B "perro amigo"...y qué demonios! Jack tampoco estaba nada mal!

Así que como diría otro Jack...Jack Lemmon "nadie es perfecto".

Besis.
Geisha.