"No es que no me llegue el sueldo a fin de mes, es que no me llega el mes al final del sueldo".
El otro día leí esto en los mundos facebookeros y me pareció una frase genial, porque por muy bien que una se administre, al final (o a mediados, más bien), el dinero siempre escasea.
Si haces dieta, te dejas una pasta en comer sano y parecer decente.
Si te compras trapitos, te dejas una pasta en aparentar que eres decente.
Si pagas las facturas, te dejas una pasta en ser decente.

¿Cuál sería la solución? ¿Comer fast food, estar fat y no hacer nada de shopping (básicamente porque no habría ni ganas ni tallas)?

Pues no. Yo amortizo.
Te lo explico.
Con la comida y las facturas no se puede, no tiene caso. Pero con las compritassss... sí se puede amortizar...
¿Que tienes ropita que ya no te pones? Ponle botones nuevos, o un broche nuevo...o hazte una manta.
¿Que tienes unos zapatos incomodísimos, que eran monísimos de la muerte cuando los compraste y después resultó que los muertos eran tus pobres piececines después de unas horas con ellos? Póntelos cuando vayas a estar sentada.
¿Que ese maquillaje maravilloso que te compraste te da alergia? Úsalo en Carnavales (que siempre hay algún amigo que quiere que le pintes, que tú sabes, y acaba pareciéndose a Carmen de Mairena... espero que cuando yo me pinte no me parezca a esa señora, señor... Carmen de Mairena)

Además, hay que tener en cuenta una sencilla operación matemática:
PVP DE LA PRENDA, OBJETO, ETC 
DIVIDIDO ENTRE
NÚMERO DE VECES QUE TE LO PONES
IGUAL A
PRENDA AMORTIZADA.
Ejemplo: me compro una camisa de 30 euros. 
Me la pongo una vez: valor 30 euros.
Me la pongo 2 veces: valor 15 euros.
Me la pongo 6 veces: sólo me costó 5 euros!!!

Y así yo soy feliz con mi Home Economics!

Besis de futura ministra de economía de mi casa.
Geisha. 
"Nada tienen de especial, dos mujeres que se dan la mano; el matiz viene después", si las dos son jefas y el empleado es masculino.

Año 2012, siglo XXI, los coches a punto de volar...todo lo que tú quieras, pero éso de tener a una mujer que le diga lo que tiene que hacer, algunos hombres lo siguen llevando mal, y otros, muy mal.

Dan igual la experiencia, la edad, la titulación, el sentido común o la razón,... La tendencia del xy es ponerse a la altura del xx a ritmo de 1x2, como en las quinielas. No entienden (no quieren entender) razones, ni pena, ni consecuencia, y se agarran al esto es así, como al no tiene que ser así, según les convenga y a demanda.

Tanto da si llevas casco, bata, puntero o tacones de aguja, el grito de "quiero y no puedo" lleva a algunas mentes estrechas, misóginas y homófobas a confundir "recto" con "obtuso" y a las que ejercemos de diana de dardos envenenados, a acabar con un dolor de cabeza y otro de autoestima importante. 

No importa si te has labrado tu carrera, si has comenzado desde abajo, sin enchufismos ni amiguismos, si has trabajado desde canguro a azafata de promociones e innumerables etecés para sacar, tu persona, tu trabajo y tu carrera adelante; de repente llega uno que se cree más, se siente más y te quiere hacer a ti menos...porque ésa es su dinámica de trabajo, la del "trabajador maltratador", la del "quítate tú pa' ponerme yo", la de "si te pongo más abajo, yo me quedo por encima"...

Así que, después de muchas horas de darle vueltas a la cabeza... y de hablar con la gente que realmente me importa y me aporta... me he dado cuenta de que la gente hace las cosas con muy mala leche, y no tiene caso dejarles que ganen ni la batalla física, ni la moral...

En fin, que me tengo que hacer un curso de bruja malvada online y pedirme una cota de malla por catálogo, porque con esto de la crisis hay gente que no ve la oportunidad de mejorar, sino de derrocar.

Besis de ánimo y apoyo a los que se sientan identificados.
Geisha.



Titiriti Titiriti Titiriti Tiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Odio el sonido del despertador, nunca trae nada bueno. Siempre toca despertarse para cumplir alguna obligación.
Sobre todo hoy, me quedan 24 horas para meterme entre pecho y espalda (o mejor dicho entre los lóbulos frontal y occipital) 357 páginas de conocimiento, así que será mejor que me tire de la cama ya...
Ducha + cepillado de dientes simultáneo.
De vestir: pijama, el uniforme de los estudiantes de septiembre (prohibido salir a la calle si no es a por víveres).
Desayuno: café y un paquete de cigarrillos (debería haber alguna galleta por aquí, pero debe estar perdida entre tantos apuntes).
Banda sonora: la tele de fondo. No puedo estudiar con silencio absoluto...me distrae. 
Me siento. Mejor dicho, me revuelvo en el asiento, esta muela me está matando... A ver qué hay en la tele...
Sigo sentada, llego al final de la página y no me he quedado con nada. Decido escribir lo que estoy leyendo, a ver si así...
Sentada en la ventana, me fumo un cigarro al sol de la mañana. En nada será mediodía...y yo sigo atascada con el primer parcial... Voy a dar una vuelta para despejarme...
Traigo provisiones, paso de mi muela; chocolate mientras me fumo un cigarro, un vicio.
Hora de comer. Pasta (otra pieza clave de la dieta de los estudiantes). 
Me siento delante del televisor... el orden social de las cosas dicta que se ha de comer viendo las noticias.
Blablablá, blablablá.... Estados Unidos... Oh Dios Mío... 
Cara de incrédula, boca abierta, pelos de punta, voces de fondo como si lo que estuvieran retransmitiendo fuera un partido de fútbol y no un atentado en directo... 
Todos los que están viendo/viviendo esto frente a sus televisiones salen al pasillo, "JODER, QUÉ FUERTE", sin perder de vista la pantallita tintineante y vuelven a entrar para no perderse ni una de las motas de polvo, ni una de las nubes de humo (detrás de las que se esconden 2 gigantes grises que caen) que nos dejan enganchados, absortos, poseídos por la tv... 
En la residencia se para toda actividad, en la calle se para toda actividad; excepto alguna sirena de policía de la comisaría cercana, no se oye nada. 
Sólo el sonido del silencio y la voz de los periodistas, estrellas macabras del día, relatando con incredulidad y estupor cómo el suicidio es la única alternativa a un alma condenada a las llamas en un piso 86 de una capital del mundo.
Ya no me acuerdo del cigarro, ni del chocolate, ni del examen, ni de la muela. 
Estoy sentada en la esquina de mi cama, sola, absorta, absorbida por las ondas electromagnéticas de mi pequeño televisor que está sobre mi pequeña nevera de apartamento. 
Pasan las horas, pero yo no me entero. 
Como yo, miles, millones. No sé.
Oigo movimiento en los pasillos, la gente está bajando a cenar. Parece que estamos saliendo de un letargo. La tele nos ha dejado ir, pero sólo unos momentos. 
Después de cenar a ritmo de "qué fuerte" y especulaciones varias acerca del destino de los americanos y del nuestro propio, cada uno vuelve a su pequeña "celda" de una cárcel de septiembre, y vuelve a llorar con las escalofriantes imágenes de esos puntitos (ahora señalados con una flecha tipo cursor, para que no les perdamos la pista) que van irremediablemente en dirección vertical descendente, probablemente plenamente conscientes de que su llegada a la horizontal será el fin.

Besis 11 años después.

11/9/2012.
Geisha.

Hoy, día de la P (peluquería, pedicura y piña), me he decidido a hacer un P-izcocho, y quiero compartirlo contigo.

Ingredientes para 4 personas (o para sólo 1, o para 7... como no sé cómo saldrá esto, lo dejo en Ingredientes)

- 4 huevos (separar claras y yemas)
- 1 vasito de yogur, otro de azúcar, otro de aceite
- 3 vasitos de harina (o mitad y mitad harina y yourzena)
- 1 sobre de levadura y una tapita de esencia de vainilla

Se le pide al churri que enchufe las patillas de la batidora de última generación, porque una no pisa mucho la cocina, y menos para cocinar.
A continuación se baten las claras a punto de nieve (que la nieve no es así, pero bueno. Yo lo llamaría, "a punto de la espumilla del capuchino") y se le va incorporando lentamente el resto de los ingredientes, sin dejar de batir.

Cuando tengamos la mezcla lista, la vertemos en los moldes (previamente enharinados, para que no se pegue). Nota, no utilizar aceite en lugar de mantequilla para enharinar... no es una buena idea (qué asco estos pegostes que se forman!)

Introducir los moldes en el horno (precalentado a 150 gradetes) y dejar cocer durante ... lo que tarde en subir el bizcocho.,..digo, pizcocho, que huela bien y un puntito antes de que huela a quemado...

Limpiar el desaguisado que hemos montado...
No está la bayeta.
¿Y este sobrecito?
¡Mierrrr... la levadura!
¡Churri, tú le pusiste levadura a la mezcla?
No, yo no.
Pues yo tampoco, ¿ahora qué hago?
Sácalo del horno y vuelve a mezclar con la levadura.
Valeeee... ost...Put... QUE ME QUEMOOOO!!!
Coge el paño...
Ya tengo el paño! Pero me quemo!!!

Bandeja del horno ardiente lanzada sobre la vitro.
Resumen de daños 2 dedos quemados.
Me dispongo a lavar toda la parafernalia que ya había lanzado al fregadero.
¿Dónde está el estropajo?
En la lavadora.
¿Y qué hace en la lavadora?
Lavarseeee...
Cagontó, que todos los sábados le dé a este hombre por hacer zafarrancho de limpieza... Paso de lavar los utensilios... Usaré utensilios nuevos...

Vuelco la mezcla de mis bonitos moldes (había elegido el de flores y los de jelopiki, para que los Pizcochos tuvieran Personalidad)... de nada me sirve ahora el enharinado...toda la mezcla pegada a la base (mezcla sin levadura...ofcors...qué experimento tan raro me está saliendo). Mezclo todo con la levadura... Vuelvo a verter en los moldes. Ni me molesto en lavar y enharinar... tú sabes, no?

Introduzco nuevamente la bandeja en el horno y me dedico a chupar el 2º cacharro que se ha quedado con restos de la mezcla del Pizcocho (a este paso, no me quedará mezcla para hornear y creo que ya he superado mis calorías diarias). 

Mientras observo el horno, cual programa del Geográfico Natural, decido escribir este blog...con 2 dedos quemados, la cocina hecha un desastre y un olorcito a amas de casa de los años 40 que flota en el ambiente ... si al final quedarán buenos y todo!

Besis de Panadera-Pastelera.
Feliz día P.
Geisha.