Nos vamos de finde misterioso. Bueno, misterioso para el churry que va a ciegas... Yo soy la arpía que lleva un par de semanas planeando una escapada romántica low cost dentro de presupuesto.
Destino: PAGUÍ..la ciudad del amug.

Avión a Madrid. Noche en Madrid. Madrugón madrileño. Avión a Orly.

Naty Abascal en el primer avión. LA NATY. Que por cierto es una señora bastante mayor. Rimel corrido. Despelujada por detrás (Consecuencia común a las señoras que se peinan de peluquería y se duermen en modo momia para no despeinarse )
LA NATY intenta colarse al baño low cost. La menda no la deja. La Naty se hace la loca y hace que va a hablar con la azafata ...mmmm...

Òscar Martínez también va en el avión. Pena de no enterarnos hasta la vuelta de que iba a un concierto misterioso de Rihana .... ains ...

Ya en Paguí... pues callejeando mucho. Nos apuntamos a una excursión gratis... que gratis gratis no era... pagabas la voluntad... la voluntad del que cobra ...ejem...
Nos fuimos de shopping de souvenires y nos compramos 2 bolas de navidad parisinas... perdí una en Madrid ... :__(

Y como íbamos de low cost... se me ocurrió la brillante idea de hacer couchsurfing, que viene a ser: irte a dormir al sofá de la casa de un desconocido al módico precio de 0 euros... y claaaro, pasa lo que pasa: que llegamos a casa del susodicho a última hora de la noche porque ha salido y no estará en casa... que cuando llegamos y vamos a entrar, resulta que nos ha dado las claves de la entrada mal y seguimos en la calle... que cuando por fin llega alguien (con las claves correctas) y aprovechamos para entrar, resulta que también se quedan en la casa couchsurfera, que por cierto, no tiene couch (sofá) sino suelo escaso, algunas colchonetas, nada de sábanas y 5 adolescentes pedorros con gana de fiesta...

Churry y yo nos miramos, nos despedimos de la"juventud" y volvemos por donde hemos venido. Pero sólo para descubrir que el último tren ya pasó, que el siguiente es a las 5 de la mañana, que un taxi al centro nos vale 20-30 euros y que no tenemos alojamiento...

Qué se hace en estos casos? Echarse a andar en busca de un hotel y de un gabacho que entienda las patadas que le doy al francés. y afortunadamente encontramos ambos! Mon dieu!

So much pour la cité del amour ... es que la adversidad une mucho.

Menos mal que la ciudad merece mucho la pena...

Bissous.
Geisha que vio al presidente Hollande.

Bueno, después de tanto exigir igualdad entre hombres y mujeres, creo que ya va siendo hora de que admitamos algunas de nuestras faltillas para equipararnos al sexo masculino. 

Porque sí, señoras mías, reconozcámoslo (creo que se escribe así), nosotras TAMBIÉN nos echamos unos PEDETES de vez en cuando (cuescos, pedos, super-pedos, flatulencias, aires o ventosidades, ...)

Vale ya de hacer implosionar nuestros gases, sabiamente producidos por nuestro organismo durante la digestión. Vale ya de contraernos para evitar que nuestro churri pueda oir ( y oler) que somos tan humanas en nuestro cuarto trasero como en el resto de nuestro cuerpo... Nosotras también nos "peamos", aunque suene poco glamuroso decirlo.

Porque ... de quién crees si no que son los pedos apestosos? De las vegetarianas estrictas que quieren cuidar la línea; de las que están todo el día contrayendo el esfínter para no quedar mal y de las que, a sabiendas de que son intolerantes a la lactosa, se empeñan en tomarse el café con leche de la media mañana.

Y qué pasa cuándo uno quiere aguantar algo tanto como ello quiere salir? Que la naturaleza acaba ganando, y el pedín acaba saliendo... en modo silencioso, como la pistola de los malos de james bond; pffffffff. En modo traidor, que crees que va a ser cortito y no va a sonar y acaba trompeteando. El archiconocido modo apestoso... que forma una pared invisible, pero que te comes a mordiscos como te tropieces con ella... O un clásico, meterse en el coche y romperse como si se tratara de una maratón de reggaeton... (qué super-escatológica estoy hoy) 

En fin, mis queridas ladies, sé que no queréis oir que sois mortales... y probablemente vuestros churris tampoco, porque cuando se te escapa el primero, te miran con una sonrisita paternal y te dicen que no pasa nada... pero cuando coges confianza, te miran con cara de gatito de shreck, echando de menos los tiempos en los que te comportabas como una "apédica", más glamurosa y con más dolor de barriga. ¿A qué sí?

Pues eso, como lo de los culpables y las piedras, reconoceré que yo hoy  no me he tirado un pedillo en la piscina porque me hubieran delatado las burbujas ni tampoco lo he hecho en el trabajo para no aguantar las risas posteriores y en el coche no he podido porque iba pensando en este blog y me ha dado la sensación de que el señor del coche de al lado me miraba esperando el momento en el que me rendiría... Pero no! He sido fuerte y he aguantado hasta llegar a casa...ejem, perdón.

Besis de esta cochina que no tiene nada más que hacer que delatarte.
Buen finde.
Geisha.