Qué egoísta es la tristeza, que nos hace pensar más en nosotros que en ningún otro.

Qué egoísta,  que el que se va y nos deja,  nos deja tristes y solos,  con un palmo de narices y pensando en qué hemos hecho mal para merecer este abandono.

Qué egoísta,  que primero pensamos en nosotros,  en qué vamos a hacer ahora,  y después ya se nos va ocurriendo en a quiénes más deja atrás esa luz que antes iluminaba y ahora solo deja sombras.

Aunque esa parte es un poco hipócrita,  la de "no somos nadie",  "a vivir, que son dos días", "qué injusticia",  "te acompaño en el sentimiento", "descanse en paz"...

¡Pues no!

¡No te acompaño en el sentimiento!  El sentimiento es mío y es de tristeza, de vacío,  de incertidumbre, de rareza, de incredulidad...

¡Sí somos alguien! Y lo injusto no es que nos vayamos,  eso es "ley de vida"  ya sea de uno u otro modo.  Lo injusto es que  sabiendo lo que va a suceder,  no le saquemos más partido a esta vida nuestra a la que sólo le damos migajas de lo que podría ser,  con la promesa de que algo bueno llegará mientras pasamos apenas tiempo con los nuestros,  con nosotros mismos, y repetimos día a día las mismas rutinas que consumen los pocos minutos de vida que nos quedan.
Y lo injusto es, que maňana seguiremos igual,  porque no conocemos otra cosa,  ni tampoco es que nos podamos permitir mucho más.

Así que,  en esta vida de esclavos,  me aferro a mi tristeza,  a mis ojos que lloran hacia dentro,  a mi corazón acongojado, a mis recuerdos bonitos,  a mis "gracias por haberte cruzado en mi vida".  Aunque apenas fueras una conocida,  dejaste huella en nosotros y,  sin quererlo/pretenderlo /forzarlo, nos marcaste un rumbo,  el del cariňo y el respeto a nuestros hijos.

Gracias. 
Espero que tu viaje haya sido bonito y que en tu nuevo destino ilumines con esa luz tan maravillosa nuevos caminos de cosas muy buenas.

Gracias por los conocimientos y el cariňo.
Gracias por compartir anécdotas.  Incluso las de los indios vagos. Especialmente las de los indios vagos.
Gracias por responder siempre,  a cualquier hora y a cualquier cosa. 
Gracias y buen viaje.

Como dirían los mexicanos, "que te vaya bonito". 

Un abrazo fuerte para ti,  y otro para los que nos quedamos lamentándonos de nuestra mala suerte por haberte perdido. 

Pero te diré un secreto: estamos muy contentos de haberte conocido.

Soy la que decide pintarse las uňas en el coche...  de rojo... llevando un pantalón blanco.  Obviamente,  se me cae. Si ya soy mala pintándome las uňas en suelo firme, con un batallón de algodones y bastoncillos y litros de acetona ("corren por mis venas, mujer.  No tengo problemas..." sorry,  me disperso)...

Soy la que cualquier día se va a prender fuego a lo bonzo abrochándose el sujetador.

Soy la que separa cuidadosamente la ropa para lavarla por colores, olvida una prenda cualquiera de otro color y decide que por un calcetín no pasa nada. Y pasa.

Soy la que tiene una lista de la compra en el aliexpres de 103 artículos y todos los días "compro"  y borro artículos...  Que me hace ilusión pensar qie estoy realmente comprando.

Soy la que tiene más tableros de pinterest que el propio pinterest...

Soy la que viene media hora antes al cole a buscar al niňo para encontrar aparcamiento...  Y luego llega tarde a buscar al niňo porque se entretiene con una mosca volando.

Soy la que empieza los días haciendo dieta.  Llega al almuerzo con buenos propósitos... Y del café en adelante comete suicidio bulímico...  Que ya maňana será otro día.

Soy la que acepta todas las condiciones, las cookies,  la cesión de datos a terceros y todos los etecé si hay un regalo, o posibilidad de, por medio, y luego me molesta la gente que en el trabajo me llama por mi nombre de pila porque lo llevo escrito en la chapa.

Soy la que se emociona si le ponen "megustas"  en el Facebook.

Soy la que se descarga la discografía completa de cualquier Seňor o Seňora que oiga en la radio,  soló para descubrir qie la única canción que merece la pena es la de la radio. Pero no lo borra,  por si acaso...  Ídem con libros que no leo y películas que no veo.

Soy la que se va corriendo a recoger al niňo,  que ya llego tarde y luego las madres cuquis me critican en el chat de madres,  que lo ha dicho la poli.

Besicos de madre posmoderna.
Geisha.

Por si los cólicos, las cacas, los dientes (los colmillos duelen más), la dermatitis del pañal, la cuota de la guardería, o infinidad de pistas que te vas encontrando por la casa no te sirven todavía para creerte que ya eres mamá (o papá), te voy a dar la lista definitiva que aclarará tu mente nublada por la pasta al agua y el "rinomé":

1. Vas a descargarte unos capitulitos de la serie que te gusta (para tenerlos en el ordenador y verlos en secciones de 15 minutos, básicamente) y de pronto ves que la página oferta las dos primeras temporadas completas de "la patrulla canina". ¿Qué haces? Obvio, descargar a la "po patrol" que son ¡dos temporadas completas! (y no hay megas pa' tanta gente)

2. Si el súper diera cupones o algo por afluencia, a tí te salían las compras gratis porque visitas más el supermercado que cualquier otra tienda en tu vida... y ya es decir. (¿Qué les pasa a las verduras, yogures, agua, pañales y toallitas que duran un microsegundo? ¿Hay un monstruo en casa o qué?... Mmm, bueno, según cómo se vea)

3. Ya no recuerdas cómo era la vida pre-pequeñajo, ¿qué hacías con tanto tiempo? Aburrirte, seguro.

4. Si vas a un centro comercial y entras a más tiendas de peques que de mayores, eres un papá (o mamá)... y seguramente uno del tipo consumista... o por lo menos servidora... que ya es conocida por todas las dependientas en cuestión... y el menudo más... pero él por razones distintas... del tipo revolucionario.

5. Las quedadas tienen que ser a horas aptas para el horario infantil, y en lugares aptos para los infantes. De lo contrario corres el riesgo de: a) que el peque la monte y no veas a las amistades más que para el 'hola' y el 'adiós' pertinente, o b) que te bebas la botella de vino como si no hubiera un mañana... sólo que sí lo hay... y en ese mañana hay un niño que ha pasado una noche PER-FEC-TA.

6. Si estás con la teta, no podrás vivir sin los complementos vitamínicos de la lactancia. El que hace los gestagynes y esas cosas sabe lo que se trae entre manos y les mete anfetas o algo, porque el día que no te las tomas te vas cayendo por los rincones. Modo zombie ON, pero sin comer cerebros ... bueno depende... a veces te dan ganas de arrancarle la cabeza a más de uno.

7.  Existe una inversión de valores en cuanto al aspecto físico: 
Niño mal vestido o sucio + madre bien vestida = mala madre
Niño bien vestido + madre sucia o mal vestida = pobre madre
Los dos bien vestidos = nadie presta atención (o se la lleva toda el chiquillo)
Los dos mal vestidos, sucios pero partidos de risa = se lo están pasando bien (espero que crean eso...)

Independientemente de todo, es en ese segundo en que tu peque te mira y ve a la persona más grande, más guay, más guapa, más lista, más divertida, que más quiere... Y tú ves a la que más quieres, es entonces cuando se te alinea todo y dices, piensas, sientes ESTO ES LO MEJOR DE MI VIDA (y sobre todo tengo que aprovecharlo, porque cuando llegue a la adolescencia terremótica seguro que lo querré colgar de una pierna a lo Maikelyakson y amenazarle con quitarle la "plei" o el patinete volador o lo que toque en la época).

Así que felicidades papis y mamis y a aprovechar, porque pronto no nos dejarán vestirlos de elfos ni demás mariconadas y el tiempo a los papis se nos pasa en un pispás (los bebés son los que tienen la clave de la física del espacio-tiempo y los agujeros de gusano y esas cosas, si no cómo se explica que los bebés chiquititos sean estas personitas independientes en cero coma...)
Besis navideños para todos 
y mis mejores deseos para el próximo año. 

Y mi galgo no ha caído lejos del árbol (ejem, se me mezclan las ideas)...
Me explico...
Tarde lluviosa en casa de unos amigos, los cuales tienen dos niñas de 4 y 6 años, unas señoritas ya... Entonces llega Hulk (2 años recién estrenados) a tocarlo todo, que en esta casa no están acostumbrados a convivir con el niño que hace el control de calidad de las medidas de seguridad de toda casa que se precie... Estoy por ofrecerlo a aseguradoras y demás... Total, que aquí M el increíble en un momentito cambió de canal, encendió y apagó WiFi, play, aparato de música, tablet, hizo una llamada internacional y decidió que la mesa del ordenador no estaba de acuerdo con el feng shui de la habitación, y por tanto la cambió de sitio... Obviamente.
Una vez establecidos los parámetros, esto es: quitar todo lo quitable de la altura del peque y anunciarle la existencia del rincón aunque estuviéramos fuera de casa, nos sentamos (no, aún no nos habíamos sentado) y encomendamos al peque masculino con las mayores femeninas (he de decir que las niñas suelen tener un elevado sentido de la maternidad y el modo muñeco ON también)... Y allí estuvieron un rato... Cinco minutos. Las grandes se cansaron de estar en su cuarto y se vinieron a la sala, dos metros de distancia, tres a lo sumo... Cuando llegaron yo salí disparada en busca de mi vástago, mientras oía del salón lo madre-exagerada que soy... Claro, claro. Por eso cuando llegué al salón con un niño mojado de arriba a abajo, al que me había encontrado metido en la bañera, con el tapón puesto y duchándose vestido, no dijeron ni pío. Que yo conozco a mi genteee, y si compartimos ADN más. Que yo también hice de las mías en casa ajena... Digamos que subirse al lavabo a mirarse al espejo me pareció algo súper necesario... Y digamos que acabé estrellada en el suelo del baño rodeada de trozos de lavabo... Pero idemne, eso sí. Por lo menos antes de acompañar a mi madre y su ya no amiga (esto me lo invento, pero en realidad nunca más la vi) a la tienda de sanitarios...
En fin, lo dicho, que de tal palo, tal astilla.

Besis de tos y mocos de parte del equipo M.
Geisha.

Y aquí me tienes,
llorando la lluvia,
soplando el viento,
haciendo polvo de todo lo sólido
y haciendo nube del árbol caído.

Y aquí me tienes,
recordando lo pasado
y lo que no pasó,
imaginando un futuro
que no sé si vendrá o no,
dando marcha atrás a la cinta que es mi mente,
y volviendo a reproducir momentos
imaginarios y reales,
ya no los diferencio.

Y aquí me tienes,
haciendo un hueco en el sofá,
y otro en la cama,
y otro en mi cabeza,
y otro en mi corazón.
...Y por esto es por lo que la gente no hace obras.

Ah, ,que no he dicho el porqué... buenas tardes, yo aquí, haciendo tiempo a que llegue el pintor y termine sus labores... ¿que cuánto tiempo? No sé, no hemos concretado... pero este milenio, espero...

Y es que he tenido la feliz idea de pintar un par de habitaciones... las más estropeadillas, para qué nos vamos a meter en berenjenales... ¡ERROR! 
Estos menesteres siempre van a ser berenjenaleros... que si quita cuadros, que si cambia cosas de sitio, que si vas a dormir en el salón un par de días para que no inhales los vapores (a estas alturas con el control de calidad de los tóxicos... ¡que yo soy de los 80! ¡que inhalábamos pegamento prit y masticábamos gomas milán!), que quien dice el salón, dice la cocina, al lado de la camita del perro, con tu agüíta y todo... que si lo que parecía beige k107 en la carta de colores es rosa chicle 0,20 eur en tu pared, que si el niño ha salido pintor y todo lo quiere tocar, que si no sabías que en tan poco espacio cabía tanta mie... (de la atmosférica y de la tuya también), que hay más vida erótica detrás del aparador que delante (menuda juerga llevan las pelusas y el polvo), que si deme los euros para la pintura, que si deme los euros para el pintor... ¡yo que soy, elbancodespaña!

Así que ahora mismo estoy en una esquinita de la mesa, en el salón comedor campo de batalla, rodeada de cartones, bolsas, lámparas, cables y estanterías (¿y ahora quién coloca todo esto?) esperando a que vuelva el Señor Casco (rebautizado por el peque de la house) con sus pinturas y sus artilugios... menos mal que no hay que arreglar la fontanería ni similar.

Besis de "pintar, pintar, pintar sin parar..."
Geisha. 
Montar muebles del Iquehay me relaja... bueno comprarlos a lo mejor me relaja más, pero montarlos me da una sensación de "por el poder de greyskol, yo puedo con todo, llaves allen a mí" que me pone las pilas para todo el día (o días, porque luego soy de las que se para delante del mueble schrogsin* a admirar mi obra... todas las veces que paso delante... y qué bien "m'aquedao").
Maquillarme no me relaja nada... sobre todo porque es una actividad que hago en los microsegundos de tiempo que transcurren entre las plantas 2ª y baja de mi casa, o entre la distancia entre la puerta de casa y la puerta del coche... o lo que tarda el semáforo en ponerse en verde... que quien dice verde, dice ámbar... que hay prisa... Eso explica por qué llevo el colorete estilo años ochenta, o pegotes de rímel en el párpado... o por qué el lápiz de ojos no se queda en su sitio... pero bueno, nada que un golpe de toallita no arregle (superfan de las toallitas de bebés, pero para todo eh?)
Criticar a la gente me relaja momentáneamente; luego me da remordimiento por ser mala persona o por decirle a la persona equivocada un comentario erróneo que puede ser malinterpretado... así que, nota mental, mejor ser buena persona siempre... menos con las señoras... juro que un día hago un blog sólo de señoras: señoras que te dan con el bolso a modo de "hazme sitio que tengo que pasar", señoras que tienen ceguera parcial para las colas, señoras que se creen que todas las dependientas de una tienda están ahí para atenderlas como si fuesen la yuliarrobers en pritigüoman, pero a grito de "miraperdona"... independientemente de que la dependienta en cuestión ya esté ocupada (por ejemplo atendiéndome a mí); señoras que te cantan las cuarenta cuando las reprendes diciéndoles que la "chica" me está atendiendo a mí y que espere su turno... (cantar= gritar/hablar muuuuy alto, las cuarenta empiezan con "miraellaquesehacreidoniquefueralarreinadesaba", seguido del enésimo "miraperdona")...
Escribir el blog me relaja, y es como los muebles del Iquehay... una vez que lo monto, no puedo dejar de mirarlo... espero que a tí te pase lo mismo.
Besis con nombre sueco.
Geisha.

*saludos a Schrogsin, gracias por el préstamo nominativo a interés cero ;)
 
Mañanas que huelen a una mezcla de humedad, rocío y hierba seca. 
Vestidos de tirantes, zapatos de pies al aire, rebecas para después.
Zumos con las amigas, tardes tardías de playa vespertina con un libro y una toalla mojada.
Menos tráfico. Mucho menos tráfico.
El olor del protector solar y de la gente recién duchada después de volver de un baño en el mar.
El periódico ensalitrado, la revista ensalitrada, el pelo ensalitrado, la boca ensalitrada...mmm sabor a sal marina.
Arena en mis zapatos. Arena en mi bolso. Arena en mi cabeza.
Ensaladas de frutas mezcladas con pecados de cerveza y fritanga.
Sueños de verano y calor estival aderezados con una orgía de fiesta y diversión y sazonados de buenas energías y sonrisas de dientes blanqueados por algún peróxido impronunciable.
Siestas interminables de 15 minutos. Noches ultracortas de 8 horas y amores para toda la vida que durarán... lo que dure el verano.
Silencio relajante en una playa llena de gente gritando. Fiestas memorables montadas con 4 gatos excepcionales.
Tacones andamiados, chancletas a ras de suelo, pies descalzos y uñas pintadas a flúor vivo.
Y piel, mucha piel. Piel blanca, piel morena, carnes prietas y carnes blandas. Pellejo y pulpa exhibidos sin pudor, su ardor expuesto al calor de la temperatura... y de las miradas.
Pasión, presión, olor, color, sabor, silencio, ruido, sueños, ideas y todo el tiempo del mundo.
 
 It smells like Summer is already here, 
and I am so ready for it!

Besis de amor de verano. 
Geisha.
Ayer fui a votar. 
Ayer fui a votar, y no sólo por un deber cívico o un derecho constitucional. Ayer fui a votar por un deber genérico: el de hacer algo que muchas mujeres en el mundo no pueden; el de honrar a aquellas mujeres que mueren por querer aprender a leer; el de honorar a todas aquellas que sufrieron física, psicológica y socialmente por pedir un derecho que hoy menoscabamos con frases tan estúpidas como "a mí no me va la política". 
Ayer fui a votar por ellas; fui por mí, y también fui por mi pequeño M, porque no crezca en un entorno, sociedad, mundo en el que pasar de las cosas es una forma de solución. Porque cuando vaya al cole y vea cómo alguien acosa a otro niño, no pase del tema (otra frase estúpida de los padres, madres y demás habitantes de esta sociedad insulsa "mientras no me toque a mí"); porque cuando a alguien se le caigan los libros en la Uni, o la bolsa de la compra en la calle, no pase al lado indiferente, sino que sea de los que ofrecen las manos para ayudar.
Y ayer fui a votar porque quería que las cosas cambiaran ya, porque a pesar de que "no me va la política", "ni me ha tocado a mí" ya estoy un poco-bastante-muy harta de ver que los niños de una familia humilde tengan que dormir en un albergue/casa de familiares/calle, mientras otros se compran la undécima casa y renuevan la duodécima; de que ésta sea la generación de los niños desnutridos (con padres con carrera, eso sí), de ojos tristes y hambrientos, mientras el personaje de turno (político o eclesiástico) tiene la barriga redonda y el bigote sucio de gula (eso sí, para la foto "todos a una"); de que en la guardería nos pidan que llevemos juguetes, porque no habrá Reyes para todos los niños, mientras en la calle los coches de lujo son el día a día.  Ayer fui a votar, no por los desahucios, ni la corrupción, ni los imputados, ni los papeles destruidos, ni las manos largas, ni las tarjetas black, ni los vuelos en primera, ni las putas de Madrid, ni la coca de Ibiza, ni el "usted sabe quién soy yo", ni el enchufismo, ni las estrellas michelín made in la basura del súper, ni la sanidad insana, ni los bancos usureros, ni los impuestos de cultura, ni todas esas cosas feas con las que nos bombardean tanto cada día que ya ni nos van ni nos vienen; ayer fui a votar por los niños, porque ellos no pueden votar y exigir su casa, su comida, su médico, sus estudios , sus ahorros...
Yo ayer fui a votar, y la verdad es que esperaba un cambio mayor, más drástico... pero después de pensarlo un rato, he llegado a la conclusión de que la culpa es mía por no haber ido a votar antes.
Espero que aún estemos a tiempo.
Besis de campaña postelectoral.
Geisha.
Las Señoras se maquillan, se ponen los abalorios, las vírgenes, las pulseras y los anillacos para salir de casa. Se pintan la boca, los cachetes, los ojos y hasta las cejas. Hay que resaltar que ellas no tienen labios, ellas tienen una boooca así de grande, como la de la rana del cuento). Los pómulos son un espacio comprendido entre la nariz y la oreja en modo horizontal, y entre los ojos y el mentón en modo vertical, y los ojos se los impregnan de lápiz de ojos desde la conjuntiva al párpado móvil, al inmóvil, al semimóvil, y hasta el infinito y más allá.

Las señoras llevan muchas cosas en el bolso. Más o menos, un universo paralelo... o varios: por si el sol, por si la lluvia, por si el viento, por si los mocos, por si las lágrimas, por si un accidente, por si el médico, por si un chico guapo, por si una amiga, por si el cepillo de la iglesia, por si el aparcamiento, por si está sucio, por si me dan dos,... Y también llevan muchas cosas en la cartera: semillas, monedas viejas, estampitas, fotos, documentación, cartilla del médico, dni del difunto marido, papeles con números de teléfonos apuntados de gente que no recuerdan pero que no se tiran, por si acaso, cuentas olvidadas, cuentas de collares, un pendiente solitario, un almanaque de hace algunos años (¿"no tienes un almanaque de este año? Ya no los hacen... claro, la crisis").

Las señoras son las guardianas de las historias. Las suyas y las ajenas. Saben quién. Saben dónde. Saben cuándo. Saben cómo. También saben cómo completar donde faltan datos. Esto lo saben  porque han vivido mucho, han visto mucho y han oido mucho y entonces ya saben como van todas las historias aunque no tengan las respuestas a todas las preguntas.

En la vida de todos hay una señora, y aunque no las veas, ellas sí te ven y están pendientes de tí.
Son como los ángeles.
¿O como los demonios?

Besis de señora que escribe. 
Geisha.
Aquí una madre moderna, ecléctica, bifásica y semineurótica se pregunta: ¿qué es lo in y qué es lo out en moda de mami preescolar? Porque una intenta ir lo menos grunge posible, teniendo en cuenta el agujero de gusano espacio-tiempo en el que vivimos (que una mira el reloj y son las 7 y cuando lo vuelve a mirar - 5 segundos más tarde- y son las 9.15) y sin perder el concepto de entropía de vista (el desorden, el caos y esas cosas... o dicho de otro modo... la leche, los mocos y la tendencia de que todo lo que ensucie acabe en la ropa de uno más que en el suelo, pañuelos u otros enseres varios que nos den igual en el momento de llevar al nene al cole)... lo dicho, una intenta tener una cierta dignidad mamil, sobre todo para que cuando el nene crezca y hable y la ponga a una en evidencia, no sea para decir "mami, me da vergüenza cómo vas vestida".

Y es que una llega al cole a las 9.30 de la mañana... vaaaale, a las 9:40 las más de las veces... que no es una hora muy intempestiva que digamos... y, a pesar de que una se levante a las 7.30, las 7, e incluso las 6.30... ¡no hay manera, oiga! Siempre hay que elegir entre desayunar o ducharse, entre peinarse o vestirse, entre pijama o chándal... y después llegamos a toda velocidad a la guarde y allí están las "mamis-cuquis" (que seguro que son una especie endémica de los coles) maquilladas, peinadas y planchadas... qué hacen? ¿Se acuestan en un sarcófago a modo faraón?

Y mira que lo intento... dejar la ropa preparada, ducharse por la noche (lavarse el pelo, no... que en vez de yo misma parecería Bitelchús)... y nada, que no lo consigo.

Menos mal que viene el buen tiempo y esto se arregla con unas sandalitas, un vestidito y una coletita estilo Riviera Francesa... porque me parece a mí que la Ditta Von Teese se me queda en Courtney Love...

Besis de entretiempo.
Geisha.
Sí, esto de tener porta nuevo se nota... ¡cómo echaba de menos escribir así, del tirón!

Bueno, como estamos en época de pandemia de "sales", aquí va mi top ten con descuento:

1. Por qué lo llaman "rebajas" cuando quieren decir "saldos". Y es que se nota que baja la calidad del producto, que lo ponen más feo, o que ni se molestan en plancharlo... es que así no hay quien compre ni por los ojos!

2. Lo de nueva temporada siempre es más chulo. Será también por que ya estamos hartos de los grises y las lanas, y porque la iluminación es más bonita y da como más ilusión...

3. La pobre dobladora de ropa te da pena... pero después de doblar la tercera camisa, tú también la pones en el montón que sea y te vas...

4. Que alguien más se sume a la teoría de que aprovechan para sacar todo lo viejo que tienen por esos almacenes...¡mira que hay cosas feas! Me niego a creer que esas horteradas nos parecían de los más in cuando estaban de temporada.

5. La predisposición a gastar es inversamente proporcional a la cantidad de género encontrado (y viceversa... no hay como estar a dos velas para ver todo lo bueno, bonito y requetecaro).

6. Todas las dependientas de todas las tiendas tienen "el mismo, en otro color, y les ha salido buenísimo, y les encanta, y a tí también te va a encantar y blablablá".

7. Cada vez hay más señoras que compran en las tiendas de jovenzuelas. Vale que se hayan quedado con el "promoda", con el "encuentrolamoda" y con parte del "sari"... pero el "hacheyeme" is mine, el "mengo" is mine too y las tiendas de kinkis también son mine, porque a veces encuentras cosas chulas. Me niego a creer que en realidad seamos las mismas de siempre y que seamos nosotras las que nos estamos transformando en señoras que compran en tiendas de jovenzuelas. Qué horror, te imaginas?

8. Lo cual me recuerda, que en determinadas store no cambian a las dependientas desde que hice el BUP ( y el que no sepa lo que es, que lo mire en la güikipedia)... con lo cual, las dependientas de las tiendas juveniles tienen pinta de señora casada con señor mayor que vive en la moraleja (la del cuento, más bien), con su colágeno en los labios y su hialurónico en los pómulos (que todas te miran y hablan igual).

9. Si son rebajas (de lo que les queda), ¿por qué te dicen que todas las semanas traen género? ¿Qué traen, lo que no quieren en otras tiendas? ¿Estamos comprando las sobras de las rebajas de otra gente?

10. A pesar de todo ello, siempre hay colas. Mi teoría: trabajan más lento o con una sola cajera para que siempre haya gente esperando y dar la impresión de que venden un montón y de que las doñas y sus hijas morirían hasta de pie por comprar allí.

Besis con un 15% de descuento.
Geisha.
M ya sabe encender y apagar la tele, poner la lavadora (a la cual le ha descubierto otro uso: lavavajillas), hacer llamadas telefónicas internacionales y tiene la extraordinaria capacidad de bloquear/desbloquear y encontrar nuevas ventanas y aplicaciones en casi cualquier elemento electrónico que alcanza.

M es un máquina en el arte de subir y bajarse del sillón, de abrir y cerrar cosas, cerrar puertas y de encontrar cosas que no sabías ni que existían... claro que también es un hacha en hacer desaparecer cosas que hasta hace un segundo tenías a la vista. Ah y de meterse en sitios en el que parecía imposible que cupiera él o cualquier parte de su cuerpo.

M sabe hacer pedorretas, pero donde mejor le salen (y no sé cómo tomarme esto) es en cualquier parte de mi cuerpo: barriga, muslo, brazo, espalda...

A M le gusta chupetear toallitas, comerse la comida del perro, lavarse las piernitas y decir "Ooohhh" cuando hay algo que le gusta y "oye" cuando hay algo que le sorprende o cuando hace algo que no debe hacer. También le gustan los abrazos y los besos, la comida de los mayores, acabar las canciones y pedir un "bis" una y otra vez.

Sí. M es un Mago, un contorsionista, un saltimbanqui, un cómico, un payasete y un lindo loco que me está enseñando el mundo con sólo 15 meses... y lo que me queda!

Besis de turista encantada.
Geisha.
28 de Diciembre: Preparación del listado anual de ventas. Entradas, salidas por venta, salidas por devolución, nombres de los proovedores y de los compradores. Movimientos y más movimientos. Folios completos de información. Cotejo de datos en papel, datos informáticos, albaranes, peticiones.
 Se acuerda no hacer más pedido hasta el 1 de Enero para conservar el listado tal cual está, terminado.

29 de Diciembre: alguien ha hecho un pedido para reponer almacén. GGGGRRRR. Hay que modificar el listado nuevamente. Además siguen viniendo compradores. A ver si escapamos modificando sólo las columnas de entradas y salidas. El stock inicial sigue siendo el mismo...

31 de Diciembre: dos días intensos de entrada y salida de mercadeo. Cada vez que hay que modificar el listado es como volver a tener que hacer el trabajo nuevamente. Se revisa todo una y otra vez por si acaso.

1 de Enero: por fin. Listado terminado. Última revisión. Stock inicial, entradas, salidas, devoluciones, stock final. 

7 de Enero: Revisión final, papel, informática, albaranes, órdenes, informe completado y listo para entregar. (espero. Ya sólo veo líneas y líneas de información, he perdido la capacidad de discernir si hay algún fallo...)

7 de Enero, mediodía: listado mal. Hay que revisar todo otra vez. El ordenador ha considerado un préstamo como una venta y los stock están mal... Espero que sea un error aislado. Confío en que todo lo demás está bien.

19 de Enero: el programa da error, cambia unos datos de clientes por otros, pero conservando la misma numeración. Llamar al departamento de informática.

20 de Enero: informática no devuelve las llamadas, vamos a empezar a cotejar datos de todo por si acaso.
Listado de ventas anual, ¿por qué hay un -1?
Se revisa ese producto en concreto. Última venta: 15.11.13. No aparece esta venta en el programa. Tampoco aparece en el registro de las ventas. Sólo está en papel. Será una confusión de producto... Empezamos a mirar los demás productos con nombre parecido... parece que están correctos... espera... octubre de 2013... faltan datos, alguien se ha dedicado a borrar datos de proveedores, de clientes, de número de registro... se han renumerado todos los productos del listado... siento un hormigueo, un mariposeo en el estómago... llevo días así, desde que empezó este jaleo... no me lo puedo creer...
Revisamos uno por uno, intentamos arreglar donde cuadra, encontramos una venta falsa y un arreglo manual, dejamos constancia, pero ese stock negativo sigue mirándonos con su luz roja intermitente. Esto es grave. Podríamos ir a la cárcel. Y yo ni siquiera estaba aquí cuando sucedió... pero sí ahora que intentamos arreglarlo.
Dejamos una nota para llamar a los informáticos al día siguiente. La venta sigue sin aparecer. El registro en papel sigue ahí. Los renumerados han sido anotados nuevamente con el número de registro actualizado... Si esto es 2013, esperemos que no haya afectado al registro de 2014... Esperemos. 

21 de Enero: Acabo de recibir una llamada en casa. Más "comidilla" en el estómago. Registro 2013 es en realidad de 2014. Lapsus ortográfico de la mano que lo escribió. Lapsus visual de los ojos que lo revisaron. Stock inicial: mal. Ventas: mal. Stock final: sorprendentemente bien. Pero el listado final de ventas es incorrecto. Habría que modificarlo... pero ya ha sido enviado. En principio disponemos de 10 días hasta que acabe el mes para solucionar este enjambre enmarañado de filas, columnas y números. Confiemos en que los informáticos nos echen una mano (y que no sea al cuello).
Saldo del día: un jefe muy cabreado, dos almas muy arrepentidas de meterse en camisa de once varas, unas hojas de apuntes manidas que nos miran con sorna... Hay que revisar esto otra vez. Uno por uno. Línea por línea. Columna por columna.
El problema ya no es que al final lo solucionemos (que lo solucionaremos). No volverán a confiar... 
Por mucho que hagamos o hayamos hecho, la mella del error quedará, y la suspicacia del trabajo mal hecho prevalecerá... Por mucho que salgamos horas tarde, nos llevemos cosas a casa, hagamos del tiempo un duplicado para hacer el triple de cosas y resolver el cuádruple de problemas... ¡cómo envidio a los gandules, que no se meten en líos y no se equivocan nunca!

Besis corporativos.
Geisha
Hola!
Pues aquí estamos otra vez ¡y con portátil nuevo! (esto es un hito histórico en la historia de la piña... cosas aprendidas: no beber líquidos pegajosos cerca de teclados susceptibles).
La verdad que los reyes de churri se han portado, aunque él no haya desempaquetado aún su gopro (que yo creo que no tiene muy claro lo que es. Dicho sea de paso, la de las tecnologías soy yo... y bebé M, que ya apunta maneras; no hay sino que verlo intentando agrandar los dibujos del libro de cuentos o la fotografía del marco de toda la vida...)
 De resto, se nos va el tiempo entre lavadoras y secadoras, que ni que tuviéramos una tintorería, en sacar un poco al pobre bola de pelos y en intentar que no parezca que en la casa vive una familia de demonios de tasmania o de aspiradoras redondas locas.

Y ahora preparándonos para las rebajas... para las de M, que a mí parece que no me da tiempo de ponerme la ropa que tengo, o que siempre voy con la misma, no sé. Aparte de que comprarle sus conjuntos molones es más divertido que pelearme con las tallas de las distintas tiendas... bueno, con las tallas, las doñas, las colas... qué pereza. Si no fuera por qué, me lo compraba todo en internet, como los americanos. El porqué en realidad es que no me traen las cosas a casa y hacer la cola en la oficina de correos también me da pereza.

Pues eso, que entre pereza y pereza, me echo una serie, un chocolate, una manta por encima y escribo un poquito el blog, más que nada para que sepáis que no me olvido de vosotros... y para no ver las noticias, que son muy feas.

Besis invernales (que vuelvan ya el sol y el calor).
Geisha.
Bueno, antes de que todo el mundo se ponga melancólico a recordar cosas del año que está a punto de finalizar, yo voy a hacer mi top ten de cosas que no sabes de mí, que me inquietan o que simplemente se me pasan por el cerebro (emborrachado en azúcar y manteca, que ya he pasado mi cupo de polvorones):

1. Da igual cómo me ponga el bolso, siempre se acaba enrollando con el fular.

2. Por qué y desde cuándo los underwear (bragas) son tan caros.

3. Por qué en la peluquería siempre te dicen "te quitas la humedad y listo" y nunca queda "listo".

4. Si no como dulce puedo abstenerme, pero desde que pruebe aunque sea la punta de una cuchara, me vuelvo un híbrido entre el demonio de tazmania, triqui el "mostro" de las galletas y un vampiro.

5. Ya no me pongo vestidos de flores sin brassiere en verano (qué bonitas es la lactancia materna y qué estragos hace).

6. Tendremos nosotros la misma pinta si salimos de marcha que si nuestros padres lo hicieran? (cosas que me atormentan).

7. A veces me busco en google, y cuando me encuentro me da rabia, me parece un asalto a mi intimidad como persona humana que soy.

8. Quisiera tener otra nariz, y otra barbilla y hacerme una lipoescultura y un lifting y una cavitación... pero entre la pasta que sale, el miedo que me da y que no me gustaría nada convertirme en René Selhueguer... pues como que paso.

9. Estoy enamorada desde hace 14 meses, y no es de mi churri... y cada día más y más... 

10. Tengo un montón de ideas y una pereza suprema. O me ponéis más horas al día o seguiré igual de vaga en el 2015... y en el 2016... y en el 2017...

Bueno me voy a darle al turrón para variar.  Total de la operación biquini ya no nos salva nadie.
Besis de coco, canela, limón, chocolate y rosquete de vino.
Geisha.
PD: hazte un top ten y me lo pones... o por lo menos un top tri (3).
 
              Llevo tiempo queriendo escribir, peeero... las excusas de siempre: el tiempo, el lío, la pereza, y mi teclado piñacolado que escribe letras y número como si fuera la máquina de encriptación de la Segunda Guerra Mundial.
         En fin, que ya soy mamá, que ya he vuelto al mundo laboral, que ya entro en la talla 42 del Estrafalarius (que viene equivaliendo a la 40 de unos sitios, o a la 52 de otros... según se mire). Y digo bien "entro", lo de que me quede bien es otra cosa... Los americanos lo llaman "baby fat", que es esa barriguilla-grasilla que se te queda después de que la piel se te estire como si fuera la cinturilla del pantalón de gimnasia que te compraste talla equisextragrande para motivarte de que estabas perdiendo peso... y que ya estoy vuelta a los líos... y bebé M también (que tiene a quién salir).

       Ser mami viene siendo como un intríngulis de toma de decisiones cada minuto de cada día. Decisiones trascendentales como: me visto para llevar al nene a la guarde... o pasaré desapercibida con este pijama que es como un chándal... en realidad es un chándal viejo... Bah, seguro que más de una va en chándal (dígase "de sport" que queda mejor). Pues no, se ve que las mamis de hoy en día tienen interiorizada a la Carry Bradcho o a su amiga Charlót (la perfeccionista), porque no pillas a una mal peinada, o en pijama, o sin suje...
          Otra decisión importante es qué hacer con los minutos mañaneros:
a) sigo durmiendo
b) me levanto y me ducho antes de que se despierte el nene
c) me levanto y desayuno tranquilamente antes de que se despierte el nene, veo un poco de tele (caja negra, encima de mesita en la sala de estar)
d) me levanto, me ducho mientras como en la ducha lo que se puede y mientras bebé tiene la cortina abierta para ver a mami y decir aaaaauaaaaa mientras ve el agua de la ducha caer sobre mami, bañera, baño, bebé, alfombra, perro que pasa por allí...
          Más decisiones: ir de compras y considerar las opciones entre beautiful high heels (preciosos taconazos) y cómodos zapatos planos, aptos para correr detrás del atleta entrenando para los 100 metros vallas en categoría superbaby.
         
          Y así se pasan las horas (ráaaaapido aunque no lo parezca), persiguiendo al peque para ponerle el pañal (de pie, que sería más fácil tirar a un luchador profesional en la lona que aquí a mi colega ponerlo boca arriba para ponerle la cremita), enfocando el ojo derecho hacia un sitio y el izquierdo al otro, porque en cuanto me doy un cuarto de vuelta ya la está liando (desmontando el árbol, sacando libros, ropa, cedeses o cualquier cosa extraíble que se precio de su sitio - pronúnciese iiiitio... o directamente iiiio... del cual ya existe la cantinela io io io... aunque las cosas siguen tiradas, digo "redecoradas"), o dándole de comer al perro, tirándose encima, tirándole de las orejas, sacándolo de su sillón-cama, dejándole todos los juguetes sonoros a la altura de la cabeza, o metiéndole los friskis en el agua (que es divertido verlos inflados, recuperarlos del agua y estrujarlos en cualquier sitio de la casa que se precie). A todo ello, el pobre bola de pelos (que ya tiene muuuucho pelo blanco, canas de estrés y preocupación) se deja "querer", suspira y no dice ni guau.

          Bueno, como imaginarás no todos los días son así... Esto es sólo una tardecilla en mi casa... Eso sí, divertido es un rato. Y mi glamur, pues bueno, en standby: me maquillo mientras conduzco, me visto mientras lo persigo, no me peino (ni falta que me hace... ya se pelea la peluquera con la melena cuando le toca) y como ya te he dicho mezclo la experiencia spa con la ingesta de bocado... como en los hoteles gran lujo pero versión casera.

          Pues eso, experiencia totalmente recomendable, ya sea tener el beibi o leer el blog.

Besis navideños, findeañeros, reyeros y fiesteros.
No compréis mucho y guardadlo para vacaciones.
Geisha.
Hola, bueeeenas, qué tal, cuánto tiempooooo...

Bueno, después de los saludos de rigor, he de decir, confesar, comunicar que HE VUELTO, I'm back, I'm superback!
Que cómo lo sé? Te voy a presentar 3 pruebas irrefutables e indudables de que yo soy yo misma, de que las hormonas de la preñez están almost gone y de que todo se pega menos la hermosura:

PRUEBA IRREFUTABLE NÚMERO 1:
Durante el embarazo desarrollé una bonita personalidad culinaria inexistente hasta entonces y a la cual he querido dar uso desde octubre sin a) tiempo, b) ganas, c)materias primas ni d) suerte. Así que el otro día, modo orgullo ON, me dije: una salsita de tomate, que es fácil, rápido y sabroso...
- fácil: poner todos los ingredientes troceados en un cacharro conveniente en el horno hasta que huela bien;
- rápido: una vez lo sacamos del horno, meterlo en la batidora y convertir los trozacos en rica salsa;
- DESASTRE: No cerrar bien la batidora de vaso, de lo cual no nos percataremos hasta que la salsa esté molidita sin grumos y lista para pasar a la salsera... con lo cual, al desenroscar el vaso de la base, la salsa implosiona hacia abajo, culo del vaso included, en dirección a la batidora, encimera, puertas de la cocina, suelo, ropa de una misma (sí, había hecho cantidad de salsa). Churri, que había entrado a la cocina atraído por el olorcillo a rico, se da media vuelta y se va con cara de icono de whatsapp... el de las manos en la cabeza.
- sabrosa: sí, rica quedó un rato...lo constatamos cuando rebañamos con pan lo poquito que había quedado pegado al vaso...

PRUEBA IRREFUTABLE NÚMERO 2: la quema del cacharro. Y ya llevo 2 cazos, una sartén, la cafetera... me van a contratar para hacerle el control de calidad al teflón... de momento no lo pasa nadie... Y aquí no me extiendo más porque ya conocéis mis características pirómanas...ejem.

PRUEBA IRREFUTABLE NÚMERO 3: los cortes.
Me voy a hacer un zumo. Material indispensable: naranjas, cuchillo, exprimidor, kit de supervivencia, bayetas...
No mucha gente tiene la habilidad de empuñar un cuchillo para cortar una naranja y dejarse el índice de la otra mano olvidado atrás. Resultado: semiamputación del dedo.
Problema: desde que te cortas hasta que la información llega al cerebro pasa un tiempillo...sobre todo en mi caso, que tengo deprivación del sueño. Así que yo me corto, al rato me duele, cuando me duele sacudo el dedo, cuando dejo de sacudirme me lo miro, veo sangre, me doy cuenta de que me he cortado feo, y tengo la mano llena de sangre. Me la lavo, me envuelvo el dedo en muchas servilletas de cocina. Miro a mi alrededor: los CSI se ganarían el sueldo hoy en mi cocina a lo Jackson Pollock teñida con mi sangre capilar. Información llega al cerebro: hay que limpiar este desastre antes de que llegue churri y piense que estoy ofreciendo sacrificios a los dioses.

En fin, ya está bien de confesar por hoy.
Besis de Geisha desastre.

Día uno:
Lugar: Consulta del dentista.
Niño llega comido y dormido para que mami se haga limpieza . Niño entra dormido a consulta...niño se despierta y empieza "ajo ajo" (niño es un portento de la palabra hablada y/o futuro chef de España). Niño y mami vuelven a sala de espera cuando a niño se le acaba repertorio de gorgoritos y empieza el de los llantitos. Teta en la sala de espera.
Número de personas que han visto la teta: indeterminado pero aproximadamente 100%
Caras de asombro: todas.
Caras de vergüenza: 1 (la mía. Propia y ajena).

Día: otro.
Lugar: Probador de centro comercial.
Tras consultar con dependiente estupefacto por el rincón de lactancia (una de esas cosas que no sabes que existen hasta que las necesitas) me dirijo al idem ...
En realidad es un probador con un cambiador, una silla y una corriente de aire acondicionado extra frío estratégicamente dispuesto sobre el cambiabebè.
Puestos a elegir, me meto en otro probador menos "acondicionado".
Número de personas que han visto la teta : 0.
Número de personas que se preguntaban qué hacía ahí dentro: ninguna... Curiosamente.
Número de personas hablando en ruso: 99 coma por ciento (que dirían Los Chunguitos).

Día: el mismo.
Lugar: Asiento del copiloto.
Aparcamiento de emergencia a la salida de un centro comercial con aparcamiento de pago porque niño (que lleva durmiendo plaaaacidamente desde última toma en el probador) se superdespierta al depositarlo en el "masicosi".
Aparco en línea amarilla detrás de un coche que también está sobre línea amarilla. Sale señor del coche y se pone a limpiarlo (modo taxista ON). Me mira, mira reloj. Me mira, mira en lontananza. Me mira . Mentalmente le adjudico la canción de los peces en el río (mira y mira y vuelve a mirar). Llega señora (la suya) cual reina maga ( por lo de cargada de paquetes, no por lo majestuosa ). Él le dice bajito "le está dando de comer al niño" y me mira (cómo no... Lo lleva haciendo todo el rato). Ella: qué. Él: que le está dando de comer al niño (mirada incluida). Ella: QUÉ. Él: QUE LE ESTÁ DANDO DE COMER AL NIÑO. Ella: Quién. Él señala, mira. Miran los dos. Ella "diiiisimuladamente" se acerca a mi coche, mira y se vuelve al suyo. "Pues habrá que esperar". Y se quedan mirando.
Unbelievable. Se van a quedar ahí staring hasta que niño acabe...
Entonces se me ocurre pensar que es por mi bien. Calle sola. Noche. Madre con hijo en coche . Mucho desalmado suelto. Qué buenos son los mirones estos.
Pasa un rato (2 minutos),  él se sube al coche. Ella procede a indicarle cómo salir del aparcamiento! (cara de asombro de whatsapp)... Era para no maniobrar!
Número de personas que han visto la teta: 2. Pero muchas veces...
Grado de indignación: medio-alto.

Besis de teta trotamundos .
Geisha .

Bueeeenas,
aprovechando que estoy en racha - y que Baby M está en modo "sueño"- me pongo a escribir una entradita.

El título bien podría hacer referencia a vivir súper, que es algo que deberíamos hacer todos, como a sobrevivir, que es algo que definitivamente hacemos todos. Por instancia, yo.

No son ni las once de la mañana y te voy a comentar cómo va el día:
- Levantarse (que no despertarse... llevo despierta toda la noche, y todas las noches, alternando siestitas entre los sueños rem, el no rem, el ritmo sueño-vigilia y la madre del cordero. So far, so good, ya te decía yo que el embarazo me estaba preparando para esto con esos madrugones de las 5 de la mañana que me daba... eso y que en mi época de estudiante no era de estudiar todos los días, sino más bien de la noche antes... ejem.]

- Lo de ducharse es ''Mission: Impossible'', si no que venga Tom Cruise y lo vea. Para poder ducharse, el nene tiene que estar comido, cambiado y dormido. Sobre todo dormido, pero importante que no sea en mis brazos... es de perogrullo, pero pasa. Mi ducha de esta mañana ha durado exactamente 1.03 minutos (incluyendo lavado de pelo y dientes... sí... es que ahora eso de lavarse los dientes es algo ... digamos secundario... menos mal que se han inventado los colutorios desincrustantes que explotan en tu boca, no en tu mano, porque si no me parecería a la Chusa de ''la que se avecina''. Puede, y ni confirmo ni desmiento, que en la ducha también haya incluido un pequeño pis... y es que el suelo pélvico después de un embarazo y un parto con sus empujones y sus cosas, no es lo que era, así que entre que te metes a la ducha, te dan las ganas, te piensas si puedes aguantar un minutillo hasta que salgas o si sales en medio de la ducha a hacer pis... tu suelo pélvico ha decidido por tí... conste que ni confirmo ni desmiento, ni condeno a aquella que le haya pasado... snif.]

- Por qué 1.03 y no 1.05¿. Porque mientras estás en la ducha oyes llorar al beibi (hay veces que la cabeza te engaña y tú crees que lo oyes, te asomas y está durmiendo en modo piedra, o faraón en el sarcófago... algo así como cuando crees que te ha entrado un whatsapp y miras el móvil 50 veces y 50 veces que no hay nada... pues lo mismo, pero con un niño...] En este caso, no ha sido un simulacro. Bebé llorando... o haciendo que llora, que no le gusta estar solo y si se despierta y se ve solo en el mundo le da sentimiento... cosita. Lo vuelves a dormir con todo el amor del mundo, mientras miras a tu alrededor y ves el charco de agua en el parquet... esto va a dejar marca fijo, sobre todo si lo vamos a repetir los próximos... años¿. Desafortunadamente, también te ves en el espejo... pareces un pollo mojado... ahora sí, lo que te decía ayer, el nene perfecto (hoy peto vaquero, body de ratoncito y calcetines a juego]. Vuelves a tus quehaceres... esto es: vestirse (ni crema de cara, de manos, pies, anticelulítico, antiestrías, serum para el pelo, maquillaje... etc, etc, e-te-cé. Olvídate. Aceite de rosa mosqueta que vale para todo y mucho es... y eso si te acuerdas, o si te apetece... Y lo del maquillaje... yo me maquillo en el coche cuando churri conduce... de hecho el neceser está allí... de resto... gafas de sol grandes y punto.

- Vestirse: aquí puede haber un dilema, o no haberlo en absoluto. Depende de la filosofía de cada una... y del tiempo que lleves durmiendo como Da Vinci. Por mi parte... me he tenido que comprar algunas camisetillas de botones, para poder desabrochar y dar la teta. Amén de un par de sujetadores de esos tan... tan... no hay palabra para describirlos ¿raros¿ feos¿ útiles¿. Puede que los primeros días postparto me preocupara de ir conjuntadita... o no, ya no lo recuerdo... ahora... no te digo que paso, pero si ayer me puse una cosa, funcionó, sigue limpia (más o menos] y no me vio tanta gente como para saber que hoy llevo puesto lo mismo... pues repito... Eso sí, estoy medio cogiendo complejo de pitufo, siempre con la misma ropa (par de vaqueros, par de camisetas, botas y tenis... Y aquí hago un parón para decir 2 cosas: el primer día que me volví a poner unos vaqueros, me hice una foto -9 meses sin ponérmelos- y es fundamental tener zapatos que no haga falta agacharse, abrocharse o entretenerse en modo alguno para ponerse-quitarse]

- Finalmente, estamos listos (casa semi-recogida en lo que vas de una habitación a otra], bolso preparado, niño y mami de punta en blanco (unos más que otros]... y miras el reloj... le toca comer! 
Obviamente no te vas a ir a la calle a sacarte la teta dentro de 5 minutos... o a aguantar una llorera del fin del mundo mientras conduces... así que aquí estamos (no pensarás que llevaba tanto tiempo el nene durmiendo, no¿]

Besis de vaca lechera.
Geisha.
La maternidad ha llegado, y con ella Baby M... ¡ha sido niño!
Adiós a las quinielas de todo hijo de vecino.
Hola ropa azul (que no fabrican ropa de niño en otros colores o qué¿].

Y con la maternidad llegó la novedad... los pezones, esos grandes desconocidos. Sabía que los tenía, pero no que pudieran doler tanto... ni lavándolos con estropajo nanas... y la sensación perdura aunque la criatura no esté nutriéndose... ains!

Cuando el bebé entra por la puerta, el glamour sale por la ventana [no era así el dicho... pero éste es el que me vale a mí]... mira que yo he intentado ser glamurosa durante el embarazo... más bien al estilo hippie, sin maquillaje, ni tacones, ni perfumes, con tejidos naturales... más bien un glamour ibicenco... pero con el bebé en casa, no hay manera de ser glamurosa ni queriendo... lo visto a él [fashion victim total, que aunque en el campo de ropa de bebé niño no hay tanta fastuosidad como en el de bebé niña... siempre hay cosas chulísimas para mi muñeco]... y cuando está listo, me visto yo... entonces llega el buche... o el estornudo con moquetes... o la caca que se sale del pañal... o el pis que se escapa... porque resulta que la cosita de los niños se ha de poner mirando hacia abajo... cosas que no te enseñan porque las niñas no lo hacemos así... En fin, que acabas saliendo de casa con algún fluido corporal (que tu hijo con todo el amor de su corazón te ha regalado, porque es el único bien material que posee y como quiere tanto a mami... pues todo para mami - y para papi también... sobre todo la caca... a propulsión...-] y es aquí, among other things, donde empiezas a descubrir el amor materno-filial... porque te da igual, le pasas una toallita y si se va bien, y si no también... es temporada de fulares, y los fulares lo aguantan todo, la cuestión está en recolocarlos apropiadamente.

Y ya que menciono las toallitas... lo mejor que se ha inventado después del papel de cocina! ¿Moco¿. Toallita. ¿Baba¿. Toallita. ¿Buche¿. Toallita. ¿Pis o  caca¿. Toallita. ¿Mancha de leche en el suelo -o cualquier otra superficie- porque es llegar la hora o'clock y-o oír llorar al churumbel y ponerse la teta a llorar leche¿. Toallita, toallita, toallita. 

¿Qué más¿. Ah sí, el espacio... ¿Qué espacio¿. Ninguno. Está todo ocupado por cosas del bebé, que tiene más complementos que la Barbie Malibú [en su caso que el Ken Malibú], incluyendo cosas que ni sabía que existían... como la bañera con forma de cubo que es para los gases [y encima funciona]... lo acabaremos utilizando de cubo de la ropa... o de macetero... La hamaca con vibración y melodía [para el reflujo], la mamá pata musical que habla y tiene luz [para el desarrollo cognitivo]... es como tener un viejito en casa!

Después de llorar por lo típico [hambre, sueño, pañal, gases, me aburro... ya más o menos vamos teniendo claro el diccionario hijo-padre, padre-hijo], el muñeco se duerme... y tú qué haces¿. Recoger [jamás en la vida lo había hecho, deben de ser las hormonas maternales], poner lavadoras [idem de lo mismo] y planchar [casi que acabo de descubrir que tenía plancha... porque yo no plancho! Por lo menos mi ropa jamás de los jamases, claro que ahora... cochina sí [sin glamour, con falta de una ducha que otra, sin peinar - que para eso quería yo que mi amada pelu me rapara, para eliminar preocupaciones-, y con algún buche que otro encima... pero eso sí, mala madre no, el niñito lavao, peinao y planchao]... y si no haces ninguno de los anteriores [básicamente porque ya lo tienes todo en marcha... porque el gen de las madres de no dejar las cosas tiradas ni a medio hacer se manifiesta, da igual quién hayas sido en una vida anterior, ejemplo, yo], entonces lo miras y piensas "no lo conozco, no sé quién es, pero no puedo dejar de mirarlo y de sentir un agujerillo a la altura del esternón", debe ser donde va la patata del amor, o eso o es el punto de desagüe de la leche materna, porque cae ahí justo en medio... y te dices "soy una mami" sin tener muy claro lo que significa, ni para qué sirve ni nada... pero presiento que aquí mi compañero de barriga ya me lo irá indicando... Por lo pronto acabo esta entrada con una mano cogiendo un culete y una teta en servicio...

Besis de dulce de leche.
Geisha y Baby M.
En estos días de espera veo tele... muuuucha tele... y es increíble, pero para ver las noticias (una vez al día, que el resto es repetirse por vicio) una se podría sentar tranquilamente con unas aceitunitas, o unas palomitas y un refresco, porque mira que la tenemos liada en Espein... o eso, o ya nos hemos hartado de tanta noticia de crisis y Chorizus erectus y ya le damos a todo...

Entre las protestantas de las lolas al aire (femen, dicen... yo no lo había oído en mi vida, aunque sí recuerdo a alguna chicholina del Este subida a algún tanque... perdón por mi ignorancia typical spanish)... que digo yo, que al final sí cumplieron su misión aunque es IMPOSIBLE que Gallardón entendiera lo que gritaban... a la asturiana puede, pero ni a la francesa ni a la ucraniana se les entendía ni papa... eso si sus señorías estaban intentando escucharlas... recuérdese típica frase que todas hemos dicho alguna vez de "tengo los ojos aquí arriba"... Anda que si la escritora de las 50 sombras de Grey le pilla a esta chiquita diciendo que el cuerpo no es un objeto erótico sino de protesta... le da con la edición de 3 tomos en la cabeza (la que tiene los extras incluídos), 20 veces por lo menos, una por cada primavera que tiene la chica.

Por otro lado, lo de que los ingleses ahora nos veten el aceite de oliva! el oro amarillo! y el jamón! Mira... vale que me tires bloques al mar... que tenga que seguir cambiando a pounds cada vez que quiero visitar England... que ni Gibraltar español ni Malvinas argentinas... pero no me toques los productos de la tierra que me da... a ver si me tengo que poner a sacarles fotos a los Englishmen and women poniéndose ciegos de jamoncito en sus espanis-jolideis y te las publico todas, eh?

Siguiendo con las noticias estrambóticas... en breve nos saldrá otra esposa diciendo que no sabía a lo que se dedicaba su marido... y que mientras muchimillones de españoles andamos contando el céntimo para el pan y no le dejamos propina al del bar ni aunque sea íntimo, aquí la doña anda pagándose la comunión de los churumbeles con la visa oro, las alfombritas del palacete, las canciones del itunes... ¡cómprate el disco y apoya la economía discográfica española mujéeee... ains, qué nervios me dan las altas esferas!

Ya para acabar, por hoy, oleada de asesinatos de familiares... ¡que todavía no es luna llena! (que va a ser cuando me va a tocar a mí ir to the maternity a juntarme con todos los locos mientras bebé quiere salir... no sé si cruzar las piernas)
y entre ellos el de la niña china, los padres gallegos, el cuerpo incinerado, la mancha de la camiseta y los orfidales... esto parece una mezcla entre un chiste de mal gusto, y un par de episodios de esos de los "crímenes imperfectos"... es que esta gente no ve la tele como yo, que sería capaz de cometer el crimen sin dejar tanto cabo suelto? o de resolverlo así en plan mentes criminales + csi... pero claro, nosotros tenemos a la guardiasiví, la polisianassioná y la poloca... qué esperamos? Pues más noticias estrambóticas.

Besis teleadictos.
Geisha.
pd: si alguien tiene más noticias estrambóticas, que me las pase... ahora me voy a ver concursos, que también tienen tela marinera...
Después meter el pescaíto al horno [va a ser que lo que me ha dado es por el horno en general... no sólo la repostería...], me siento un ratito para comentarte más rarezas prenatales:

- me babo. No sé si le pasa a más gente... pero lo mío es de perro San Bernardo... De día lo llevo bien, pero de noche... es sobrenatural... voy babando la almohada (ya me imagino durmiendo con la boca abierta como un pez y mis glándulas salivares ahí dándolo todo... aaajjjjcoooo, pérdida absoluta de glamour)... lo malo viene cuando me doy la vuelta y hago con la cara "splash" (sonido de piel sobre charco babil) momento en el que me despierto sobresaltada, asqueada y humedecida. Que qué hago? Darle la vuelta a la almohada y seguir durmiendo. Conclusión: esto ha de ser una de esas preparaciones antropo-biológicas que realiza el ser humano como preparación a la maternidad, sus mocos y sus babas infantiles... Si te quedas más tranquil@, te diré que la funda de la almohada la vengo lavando a diario... o casi... ya es que me va dando igual... : P

- la piel de las axilas se me ha oscurecido. O lo que es lo mismo, teeeengo los sobacos neeeegros, como la barba de Homer Simpson. Y esto sí que es verdad que no lo había leído en ningún blog, revista digital, libro maternal... primera noticia. Pero menos mal que está el Señor Google para decirte que le pasa a más gente, que es hormonal y que normalmente desaparece al dar a luz... ¿¿¿cómo que normalmente??? Decidido, me hago una despigmentación postparto... entre las manchas de la cara, la raya en la barriga (que dicen que es para que el bebé siga el camino hacia los pechos, porque los primeros días ven muy mal, y que por eso también la naturaleza, que es muy sabia, o muy cabrona según se vea, te oscurece los pezones... que cuando decimos oscurecer, no decimos oscurecer, queremos decir ennegrecer... de chocolate negro 70% por lo menos... En fin, la línea alba... yo digo que es para que los médicos sepan dónde tienen que cortar... o algo... pero eso son manías mías, que estoy preñada)

- hinchazón de pies y manos. Es curioso, pero en las manos te da como una especie de "síndrome del túnel carpiano'', sólo que no es de estar todo el día en el ordenador... bueeeeno, en mi caso podría ser, pero me acojo a la enmienda que dice que eso en el embarazo es normal. Lo de los pies era esperable. La sorpresa vino cuando la gine me dijo que caminando se quitaba. Yo pensaba que era una treta para hacerme caminar, ejercicio, el peso y esas cosas... pero no! funciona (unbelievable)! (véase aquí lo de la naturaleza cabrona).

- y ahora estamos en estado de esperar a "que la barriga baje"... requisito ascensorial previo a cualquier puesta en marcha del proceso de parto... y a que "se me hinche la nariz y se me reviren los labios", dicho por las señoras, que en esto de la materia maternal son unas master-degree... y así estoy, preguntándole todo el día al churri si se me ha puesto la boca "pa'fuera" como si estuviera herpética... o si tengo la nariz hinchada (que en el caso de mi napia ya sería decir y notar bastante...) cual "yo soy aquel negrito, del África tropical".  

Y mientras tanto, aquí sigo, haciendo resumen de mis paranoias-guión-realidades prenatales... por si te sirve de algo... o para matar el rato básicamente.

Besis húmedos (pero no de ésos, jejeje)
Geisha kinder-sorpresa (seguimos sin saber sexo... y sin h también).
Uy, uy, uy, uy, uy, se acerca el momento y yo aún con estos pelos... el ordenador que no escribe las letras wsa... las escribo mediante teclado virtual... la impresora que no imprime (creo que tiene que ver con lo de usar cartuchos de marca blanca)... por cierto, que los paréntesis y todo lo que incluya presionar la tecla de mayúsculas también van vía teclado virtual...
Y así voy... a la velocidad de la luz apagada (la z tampoco va aaaaaahhhhhhh).
Menos mal que el horno - de momento- no me falla, y así me he podido entregar a mi reciente hábito consecuencia de mis hormonas prenatales: COCINAR.... Fíjate tú... galletas, palmeritas, tartas, brownies... que me quedan de buenos... y es que yo antes de la preñez no hacía sino quemar cacharros... mi récord personal está en quemar uno haciendo palomitas... y ahora resulta que soy la masterchef de la repostería... con lo mal que me viene eso para la dieta...

La dieeeetaaaaa, no me acuerdo de ella desde... la última bronca de la gine... pero como ya no me toca ir...jejeje. Lo malo es que la matrona nos ha dicho que en el parto sólo se pierden 5 kg... 5kg!!! si yo llevo aquí más de 5 entre bebé, placenta, líquido amniótico...chicha del embarazo... Creo que Lavoisier se equivocaba con eso de que ''la materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma''... porque aquí se ha creado materia...lo juro.

¿Puede ser culpa de 'divinity'? Cualquier día de estos me hago una cocina de concepto abierto y me decido a acabar el sótano.

Así que entre la tv, la cocina, las clases preparto, la natación y sacar a bola de pelos... se me van los días... y ya sólo quedan 2 semanas... así que hay que aprovechar para ver a los amigos, hacer las últimas compras [todo necesario] y hacerse a la idea de que en 2 o 3 lunas la vida cambiará... por lo menos un poquito...

Besis de Geisha Repostera.
PD. El ratón tampoco funciona... se desactiva y hay que darle a la tecla de tabulaciones para que vuelva a funcionar... Queridos Reyes Magos...