Bueeeenas,
aprovechando que estoy en racha - y que Baby M está en modo "sueño"- me pongo a escribir una entradita.

El título bien podría hacer referencia a vivir súper, que es algo que deberíamos hacer todos, como a sobrevivir, que es algo que definitivamente hacemos todos. Por instancia, yo.

No son ni las once de la mañana y te voy a comentar cómo va el día:
- Levantarse (que no despertarse... llevo despierta toda la noche, y todas las noches, alternando siestitas entre los sueños rem, el no rem, el ritmo sueño-vigilia y la madre del cordero. So far, so good, ya te decía yo que el embarazo me estaba preparando para esto con esos madrugones de las 5 de la mañana que me daba... eso y que en mi época de estudiante no era de estudiar todos los días, sino más bien de la noche antes... ejem.]

- Lo de ducharse es ''Mission: Impossible'', si no que venga Tom Cruise y lo vea. Para poder ducharse, el nene tiene que estar comido, cambiado y dormido. Sobre todo dormido, pero importante que no sea en mis brazos... es de perogrullo, pero pasa. Mi ducha de esta mañana ha durado exactamente 1.03 minutos (incluyendo lavado de pelo y dientes... sí... es que ahora eso de lavarse los dientes es algo ... digamos secundario... menos mal que se han inventado los colutorios desincrustantes que explotan en tu boca, no en tu mano, porque si no me parecería a la Chusa de ''la que se avecina''. Puede, y ni confirmo ni desmiento, que en la ducha también haya incluido un pequeño pis... y es que el suelo pélvico después de un embarazo y un parto con sus empujones y sus cosas, no es lo que era, así que entre que te metes a la ducha, te dan las ganas, te piensas si puedes aguantar un minutillo hasta que salgas o si sales en medio de la ducha a hacer pis... tu suelo pélvico ha decidido por tí... conste que ni confirmo ni desmiento, ni condeno a aquella que le haya pasado... snif.]

- Por qué 1.03 y no 1.05¿. Porque mientras estás en la ducha oyes llorar al beibi (hay veces que la cabeza te engaña y tú crees que lo oyes, te asomas y está durmiendo en modo piedra, o faraón en el sarcófago... algo así como cuando crees que te ha entrado un whatsapp y miras el móvil 50 veces y 50 veces que no hay nada... pues lo mismo, pero con un niño...] En este caso, no ha sido un simulacro. Bebé llorando... o haciendo que llora, que no le gusta estar solo y si se despierta y se ve solo en el mundo le da sentimiento... cosita. Lo vuelves a dormir con todo el amor del mundo, mientras miras a tu alrededor y ves el charco de agua en el parquet... esto va a dejar marca fijo, sobre todo si lo vamos a repetir los próximos... años¿. Desafortunadamente, también te ves en el espejo... pareces un pollo mojado... ahora sí, lo que te decía ayer, el nene perfecto (hoy peto vaquero, body de ratoncito y calcetines a juego]. Vuelves a tus quehaceres... esto es: vestirse (ni crema de cara, de manos, pies, anticelulítico, antiestrías, serum para el pelo, maquillaje... etc, etc, e-te-cé. Olvídate. Aceite de rosa mosqueta que vale para todo y mucho es... y eso si te acuerdas, o si te apetece... Y lo del maquillaje... yo me maquillo en el coche cuando churri conduce... de hecho el neceser está allí... de resto... gafas de sol grandes y punto.

- Vestirse: aquí puede haber un dilema, o no haberlo en absoluto. Depende de la filosofía de cada una... y del tiempo que lleves durmiendo como Da Vinci. Por mi parte... me he tenido que comprar algunas camisetillas de botones, para poder desabrochar y dar la teta. Amén de un par de sujetadores de esos tan... tan... no hay palabra para describirlos ¿raros¿ feos¿ útiles¿. Puede que los primeros días postparto me preocupara de ir conjuntadita... o no, ya no lo recuerdo... ahora... no te digo que paso, pero si ayer me puse una cosa, funcionó, sigue limpia (más o menos] y no me vio tanta gente como para saber que hoy llevo puesto lo mismo... pues repito... Eso sí, estoy medio cogiendo complejo de pitufo, siempre con la misma ropa (par de vaqueros, par de camisetas, botas y tenis... Y aquí hago un parón para decir 2 cosas: el primer día que me volví a poner unos vaqueros, me hice una foto -9 meses sin ponérmelos- y es fundamental tener zapatos que no haga falta agacharse, abrocharse o entretenerse en modo alguno para ponerse-quitarse]

- Finalmente, estamos listos (casa semi-recogida en lo que vas de una habitación a otra], bolso preparado, niño y mami de punta en blanco (unos más que otros]... y miras el reloj... le toca comer! 
Obviamente no te vas a ir a la calle a sacarte la teta dentro de 5 minutos... o a aguantar una llorera del fin del mundo mientras conduces... así que aquí estamos (no pensarás que llevaba tanto tiempo el nene durmiendo, no¿]

Besis de vaca lechera.
Geisha.
La maternidad ha llegado, y con ella Baby M... ¡ha sido niño!
Adiós a las quinielas de todo hijo de vecino.
Hola ropa azul (que no fabrican ropa de niño en otros colores o qué¿].

Y con la maternidad llegó la novedad... los pezones, esos grandes desconocidos. Sabía que los tenía, pero no que pudieran doler tanto... ni lavándolos con estropajo nanas... y la sensación perdura aunque la criatura no esté nutriéndose... ains!

Cuando el bebé entra por la puerta, el glamour sale por la ventana [no era así el dicho... pero éste es el que me vale a mí]... mira que yo he intentado ser glamurosa durante el embarazo... más bien al estilo hippie, sin maquillaje, ni tacones, ni perfumes, con tejidos naturales... más bien un glamour ibicenco... pero con el bebé en casa, no hay manera de ser glamurosa ni queriendo... lo visto a él [fashion victim total, que aunque en el campo de ropa de bebé niño no hay tanta fastuosidad como en el de bebé niña... siempre hay cosas chulísimas para mi muñeco]... y cuando está listo, me visto yo... entonces llega el buche... o el estornudo con moquetes... o la caca que se sale del pañal... o el pis que se escapa... porque resulta que la cosita de los niños se ha de poner mirando hacia abajo... cosas que no te enseñan porque las niñas no lo hacemos así... En fin, que acabas saliendo de casa con algún fluido corporal (que tu hijo con todo el amor de su corazón te ha regalado, porque es el único bien material que posee y como quiere tanto a mami... pues todo para mami - y para papi también... sobre todo la caca... a propulsión...-] y es aquí, among other things, donde empiezas a descubrir el amor materno-filial... porque te da igual, le pasas una toallita y si se va bien, y si no también... es temporada de fulares, y los fulares lo aguantan todo, la cuestión está en recolocarlos apropiadamente.

Y ya que menciono las toallitas... lo mejor que se ha inventado después del papel de cocina! ¿Moco¿. Toallita. ¿Baba¿. Toallita. ¿Buche¿. Toallita. ¿Pis o  caca¿. Toallita. ¿Mancha de leche en el suelo -o cualquier otra superficie- porque es llegar la hora o'clock y-o oír llorar al churumbel y ponerse la teta a llorar leche¿. Toallita, toallita, toallita. 

¿Qué más¿. Ah sí, el espacio... ¿Qué espacio¿. Ninguno. Está todo ocupado por cosas del bebé, que tiene más complementos que la Barbie Malibú [en su caso que el Ken Malibú], incluyendo cosas que ni sabía que existían... como la bañera con forma de cubo que es para los gases [y encima funciona]... lo acabaremos utilizando de cubo de la ropa... o de macetero... La hamaca con vibración y melodía [para el reflujo], la mamá pata musical que habla y tiene luz [para el desarrollo cognitivo]... es como tener un viejito en casa!

Después de llorar por lo típico [hambre, sueño, pañal, gases, me aburro... ya más o menos vamos teniendo claro el diccionario hijo-padre, padre-hijo], el muñeco se duerme... y tú qué haces¿. Recoger [jamás en la vida lo había hecho, deben de ser las hormonas maternales], poner lavadoras [idem de lo mismo] y planchar [casi que acabo de descubrir que tenía plancha... porque yo no plancho! Por lo menos mi ropa jamás de los jamases, claro que ahora... cochina sí [sin glamour, con falta de una ducha que otra, sin peinar - que para eso quería yo que mi amada pelu me rapara, para eliminar preocupaciones-, y con algún buche que otro encima... pero eso sí, mala madre no, el niñito lavao, peinao y planchao]... y si no haces ninguno de los anteriores [básicamente porque ya lo tienes todo en marcha... porque el gen de las madres de no dejar las cosas tiradas ni a medio hacer se manifiesta, da igual quién hayas sido en una vida anterior, ejemplo, yo], entonces lo miras y piensas "no lo conozco, no sé quién es, pero no puedo dejar de mirarlo y de sentir un agujerillo a la altura del esternón", debe ser donde va la patata del amor, o eso o es el punto de desagüe de la leche materna, porque cae ahí justo en medio... y te dices "soy una mami" sin tener muy claro lo que significa, ni para qué sirve ni nada... pero presiento que aquí mi compañero de barriga ya me lo irá indicando... Por lo pronto acabo esta entrada con una mano cogiendo un culete y una teta en servicio...

Besis de dulce de leche.
Geisha y Baby M.