Hay un punto inflexión en el embarazo... entre el momento "me queda grande" y el momento "no me cabe". En ese punto existe una pequeña ventana de interacción, que si se deja pasar nos deja con un palmo de narices ante ese vestidito monísimo  que teníamos reservado para el finde o para el verano.

Otra cosa son las camisetas...encogen o qué ? Me hacen recordar al protagonista de "la conjura de los necios ". Sólo me falta que se me vea la pelusa del ombligo ...porque el ombligo ya se me ve.

De los pantalones ni hablemos...¿de dónde ha salido todo este  culo ? ¿ y esas caderas?

De momento con los zapatos no tengo problemas... Eso sí: planos. Los tacones me duele hasta mirarlos. Pero no me ha pasado ningún expediente equis de esos que te cuentan las ya-mamás de que "cuando estás embarazada te crece el pie" (dicho con voz de niño del 6° sentido).

Una idea: pijamas desmontables. Cuando me voy a dormir, voy toda tapada y conforme avanza la noche, me empieza a dar calor y venga a quitarme y remangarme hasta que la barriga queda libreee como el sol cuando amanece...

Las ropas internas van totalmente aparte... mira que son feas... y color carne... menos mal que algún diseñador se atreve a innovar un pelín ... unos lunarcitos ... unas rayitas ...

Después está la parte cosmética
... ¿ qué parte cosmética? Porque no aguanto ni el rímel...cómo mucho el protector 50... aunque ya me he manchado ... en fin.

¿Qué más te cuento? Que el hierro estriñe, que las hemorroides pican , que las náuseas se van pasando (siempre y cuando no coma chicle), que tengo la circulación fatal, que despertarse 3 veces por la noche a hacer pis es normal (y hasta pasable si una consigue dormirse ipso facto ), que con el "cuento" me estoy escaqueando de hacer todas las tareas domésticas, que la saliva (mía) me sabe rara pero la comida me sabe toda estupenda (malo para la báscula), que no me llego a las uñas de los pies (lo cual me da una estupenda razón para ir a hacerme la pedi ), que el pelo y las uñas me crecen a hipervelocidad (cosas de las vitaminas prenatales) y que a pesar de todo me divierte esto de estar poseída y ver cómo aquí mi colega me tira el libro electrónico cuando lo tengo apoyado en la barriga, como diciendo "eh, que estoy aquí. Esto no es un atril". Y que estoy desarrollando un/a adicto/a al dulce, porque me encanta provocarle para que se mueva... al final me saldrá con síndrome de abstinencia a la glucosa.
Además he desarrollado una fulminante mirada de madre de las de "peeerrrdooonaaa" que se activa cuando estoy en cualquier sitio que tenga preferencia para las futuras mamás, y que no admite réplica: véase cajas del súper, parking , transporte público ... y que el perro me haga más caso a mí que al dueño...jejeje

En fin, me voy a la piscina q ver si hago algo con esta circulación.
Besis madreros.
Geisha.

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