"No es que no me llegue el sueldo a fin de mes, es que no me llega el mes al final del sueldo".
El otro día leí esto en los mundos facebookeros y me pareció una frase genial, porque por muy bien que una se administre, al final (o a mediados, más bien), el dinero siempre escasea.
Si haces dieta, te dejas una pasta en comer sano y parecer decente.
Si te compras trapitos, te dejas una pasta en aparentar que eres decente.
Si pagas las facturas, te dejas una pasta en ser decente.

¿Cuál sería la solución? ¿Comer fast food, estar fat y no hacer nada de shopping (básicamente porque no habría ni ganas ni tallas)?

Pues no. Yo amortizo.
Te lo explico.
Con la comida y las facturas no se puede, no tiene caso. Pero con las compritassss... sí se puede amortizar...
¿Que tienes ropita que ya no te pones? Ponle botones nuevos, o un broche nuevo...o hazte una manta.
¿Que tienes unos zapatos incomodísimos, que eran monísimos de la muerte cuando los compraste y después resultó que los muertos eran tus pobres piececines después de unas horas con ellos? Póntelos cuando vayas a estar sentada.
¿Que ese maquillaje maravilloso que te compraste te da alergia? Úsalo en Carnavales (que siempre hay algún amigo que quiere que le pintes, que tú sabes, y acaba pareciéndose a Carmen de Mairena... espero que cuando yo me pinte no me parezca a esa señora, señor... Carmen de Mairena)

Además, hay que tener en cuenta una sencilla operación matemática:
PVP DE LA PRENDA, OBJETO, ETC 
DIVIDIDO ENTRE
NÚMERO DE VECES QUE TE LO PONES
IGUAL A
PRENDA AMORTIZADA.
Ejemplo: me compro una camisa de 30 euros. 
Me la pongo una vez: valor 30 euros.
Me la pongo 2 veces: valor 15 euros.
Me la pongo 6 veces: sólo me costó 5 euros!!!

Y así yo soy feliz con mi Home Economics!

Besis de futura ministra de economía de mi casa.
Geisha. 

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