Recientemente me han comentado que hay un estudio que demuestra que las lentejas no tienen tanto hierro, ni las espinacas tampoco, by the way, y eso me ha hecho plantearme una duda transcendento-existencial: las madres nos mienten?
Porque si ponemos en la palestra a las lentejas y a su hierro, qué hay de las demás "verdades absolutas" maternales?

Si duele, no cura?
Si pica, no cura?
Si te masturbas, te quedarás ciego (así podré tener el golden retriever que quiero?)
Si mantienes una aspirina con las rodillas, no te quedas embarazada?

Y es que... qué nos queda si no podemos confiar en lo que nos dicen las madres?
Ya no seremos modelos, ni astronautas, ni veterinario-guión-bailarinas, ni encontraremos al príncipe azul,
ni habrá postre si nos comemos toda la comida (en realidad hace tiempo que descubrimos que hay momentos en los que POSTRE es la única comida posible).

Es como cuando descubrimos lo de los reyes, el ratoncito pérez o la virginidad...

Da un poco de miedo pensar en la vida sin esas pequeñas cosas de las que las madres nos iban alertando y alentando...
Es que ya somos mayores? (mieditoooo, tiroriiii)

En fin...ya lo decía el refrán, las lentejas si quieres las comes, y si no las dejas...(sabiduría popular)

Besis ferropénicos.
Geisha.

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