La otra...es fría como el cierzo, cálida como la calima y loca como el levante o el siroco.
La otra viene y va, como una veleta. Vuela alto, dejándose llevar, y luego planea suavemente hasta el suelo...si es que llega a tocarlo, ... siempre y cuando no se precipite hacia él...a veces, ha pasado.

La otra...recuerda los días de compras en Toulouse, las horas de bus en Escocia, las charlas sobre moda y novios en las calles de Burdeos y las lentejas con chorizo en Glasgow (las mejores de su vida, indudablemente!).

Las historias de la francesa, la rusa y la otra en México...lágrimas de chile picante, risas de calaveras de azúcar, piñatas de sensaciones en la calle...una de ellas aún cuenta estas historias...o las cuentan todas?

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